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SALUD

Adiós a la grasa abdominal más peligrosa: el hallazgo que puede cambiar la salud de las mujeres mayores

Se trata de un tratamiento que logra reducir la grasa abdominal más peligrosa en mayores

La grasa abdominal es sumamente peligrosa, de acuerdo con los especialistas

La grasa abdominal es sumamente peligrosa, de acuerdo con los especialistas / Alice Beauty Concept

David Cruz

David Cruz

Un nuevo estudio científico acaba de abrir la puerta a una forma mucho más eficaz de reducir la grasa abdominal peligrosa en mujeres mayores sin comprometer la masa muscular, un aspecto clave para la salud en edades avanzadas y en patologías relacionadas.

Con el paso de los años, el cuerpo no solo acumula másgrasa, también se acaba redistribuyendo. Mientras la grasa subcutánea (la que se encuentra bajo la piel) es relativamente inofensiva, el problema es la grasa visceral que se acumula alrededor de los órganos y está relacionada estrechamente con la diabetes o los problemas cardiovasculares.

Investigadores de la University of Connecticut han descubierto que las hormonas, especialmente la testosterona, juegan un papel importante en la redistribución de la grasa con la edad.

A diferencia de las dietas tradicionales, que reducen peso de forma general y pueden provocar pérdida de músculo, este nuevo enfoque que ha comenzado a popularizarse busca actuar de forma mucho más específica.

El deporte durante la menopausia es fundamental para evitar la pérdida de masa muscular y la grasa abdominal

El deporte durante la menopausia es fundamental para evitar la pérdida de masa muscular y la grasa abdominal / Freepik

El estudio, ya publicado en Obesity Pillars, analizó a 66 mujeres mayores de 65 años que se recuperaban de una fractura de cadera, una de las lesiones más graves que pueden ocurrir en esta etapa de la vida.

Todas ellas hicieron un programa de ejercicio terapéutico, pero solo una parte de las participantes recibió además un gel de testosterona.

Después de seis meses, los resultados mostraron que, aunque no hubo cambios en la grasa total, las mujeres tratadas con testosterona redujeron la grasa visceral. En cambio, en el grupo que no recibió el tratamiento, este tipo de grasa aumentó, algo habitual durante la recuperación.

Este hallazgo sugiere una posible estrategia para mejorar la recuperación y la calidad de vida en mujeres mayores al actuar directamente sobre la grasa más perjudicial sin afectar negativamente al músculo. ¿No crees que es un avance increíble?