Sergio Herrera y la pasión de ser portero

Sergio Herrera y la pasión de ser portero

El guardameta de Osasuna se ha consolidado en Primera con grandes actuaciones

Una de sus especialidades son las paradas de los lanzamientos de penalti

Sergio Herrera es un apasionado de su trabajado. Por cómo lo hace y por cómo lo transmite. De hecho, entre la afición de Osasuna, cuando se habla de él, resuena un "nuestro loco". Herrera es el portero titular de Osasuna, club al que llegó hace seis temporadas y con el que se ha consolidado en LaLiga. Un apasionado bajo palos con el añadido de contagiar un plus de confianza a sus compañeros.

Alavés, Laudio, Amorebieta y Huesca. Antes de recalar en Pamplona, el portero se labró su carrera lejos de la élite. Segunda B y Segunda fueron las categorías que le hicieron crecer. A Navarra aterrizó para jugar en la categoría de plata y junto con el equipo ha ascendido de categoría y se ha asentado en LaLiga. Ahora tiene 28 años y los delanteros de Primera le conocen y muchas veces le sufren, sobre todo cuando deben tirar un penalti.

Porque a Sergio Herrera le han lanzado 15 penaltis desde que viste la camiseta de Osasuna y ha parado siete. Es decir, le han marcado solo ocho, un 53,3%. Según el portad 'WhoScored', no presenta puntos débiles, aunque es cierto que en el juego por alto -sobre todo, en centros- y con los balón en los pies puede mejorar. Eso sí, de 1,92 metros, ha dejado grandes paradas tanto por bajo como por arriba y ocupa bien el ancho de la portería.

Sergio Herrera en el encuentro entre Osasuna y FC Barcelona en El Sadar

| EFE

Más allá del tema futbolístico, si en algo destaca Herrera, y que es prácticamente imprescindible para ser titular en un equipo, es en haber generado seguridad a sus defensas. Lo esencial en un guardameta es que cuando llegue el momento de peligro, este se encargue de parar todos los balones, pero no es menos importante que sus defensas se sientan arropados. La línea puramente defensiva no es solo una, también cuenta la del portero, y cabe destacar la seguridad y confianza que transmite Sergio Herrera.

Son varios los clubes que se han interesado por el de Miranda de Ebro, pero el pasado diciembre anunció su renovación con el club rojillo. "Creo que cada año he ido mejorando poco a poco", aseguró entonces. Sergio se rompió el ligamento cruzado de la rodilla en mayo de 2018, un hecho que, según sus palabras, le ayudó para valorar lo que tenía y profesionalizarse más.

Su buen hacer sobre el terreno de juego no pasa desapercibido para la afición de El Sadar, con quien ha conectado muy bien desde su llegada. Uno de los mejores ejemplos es su parada en el último minuto en el encuentro ante el Sevilla. La primera reacción tras detener la pena máxima fue dirigirse a ellos, mirarles a cara y celebrar juntos el sumar un punto más. Él siempre ha dicho su conexión viene dada por su sencillez y naturalidad, pero seguro que muchos remarcan el entusiasmo que deja ver por su profesión.

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