Opinión

Lo que Xavi y Laporta le piden al nuevo 2024

Xavi, en un entrenamiento del Barça

Xavi, en un entrenamiento del Barça / FC BARCELONA

Todos estamos deseando que suenen las campanadas del día 31 para pedir nuestros mejores deseos para el 2024. Salud, siempre. Lo primero. Y a partir de aquí, cada uno tiene sus propios sueños. Dinero, trabajo, amor, éxito... Siempre esperando que el nuevo año sea mejor que el anterior. O que, al menos, no sea peor. Que, a veces, ya es mucho. Yo, por ejemplo, me conformo con tener salud para empezar mi nueva vida. Xavi, por supuesto, espera que su proyecto futbolístico se ilumine. Y Laporta, evidentemente, que ruede de una vez por todas el círculo virtuoso 2.0 con títulos y más ingresos. Todos afrontamos el primer brindis del año con renovadas ilusiones. Aunque hay quienes no se resignan a aceptar el destino que tienen asignado. Y sus aspiraciones son enormes, gigantescas y, a veces, desproporcionadas. Porque son imposibles de cumplir. Es el caso del entrenador del Barça. Resulta complejo pensar que con el fichaje de Vitor Roque (un chaval de 18 años que solo ha jugado una temporada en el Cruzeiro y otra en el Athletico Paranaense) todos los problemas de efectividad de su equipo se van a acabar. Nada más lejos de la realidad. 

Vitor Roque tras llegar a Barcelona: "Siempre fue un sueño desde pequeño"

Vitor Roque tras llegar a Barcelona: "Siempre fue un sueño desde pequeño" / FC BARCELONA

NUEVO ESFUERZO ECONÓMICO

El joven delantero es (puede ser) un buen refuerzo si se adapta rápidamente a su nuevo equipo y al fútbol europeo. Y si todas esas extraordinarias cualidades que nos han vendido desde su país se confirman. El peso de la camiseta del Barça es gigantesco. La historia está repleta de supuestos cracks que acabaron fracasando en el Camp Nou. No estoy diciendo que Vitor Roque vaya a ser uno de ellos. Pero tampoco hay que convertir al brasileño en el salvador de un conjunto que ya hace demasiado tiempo que ha perdido el rumbo. Laporta hace un nuevo esfuerzo financiero (se pagarán 30 millones fijos y otros 31 de variables) para satisfacer las necesidades del entrenador. Y el presidente espera que, ahora sí, ya no existan excusas para construir un equipo campeón. Nadie podrá reprocharle que no le ha dado a Xavi todo (o casi todo) lo que ha pedido. El técnico tendrá ahora más presión para ganar títulos, que es, lógicamente, lo que le pide el barcelonismo al año que está a punto de empezar. 

JUGAR BIEN Y GANAR

Este 2024 debe estar marcado por el éxito. Xavi lo necesita. Laporta, también. Y los culés de todo el mundo lo esperan. O, mejor dicho, lo exigen. Ya no se trata de buenos deseos para el nuevo año, que también, sino de la obligación de dar un salto de calidad deportivo en un proyecto muy complejo debido a las circunstancias económicas adversas derivadas de la pésima herencia recibida. Por eso, más que nunca, el Barça debe jugar bien y ganar. Para el resto, lo dicho, mucha salud. Y hasta siempre...