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El unicornio del City

Txiki Begiristain, Khaldoon Al Mubarak, Ferran Soriano y Pep Guardiola con el título de la Premier League

Txiki Begiristain, Khaldoon Al Mubarak, Ferran Soriano y Pep Guardiola con el título de la Premier League / @ManCity

El Manchester City ha sorprendido probablemente a muchos -me incluyo entre ellos- con el anuncio de sus resultados económicos. Por segundo año consecutivo, el campeón de la Premier League ha ganado más de 80 millones de euros y ronda los 1.000 millones de facturación. Tras el golpe de la pandemia, las ganancias acumuladas por el club ya superan los 195 millones de libras (235 millones de euros). Y sí, podemos discutir el cómo se ha llegado hasta ahí -eso lo están dirimiendo los tribunales-, pero de lo que ya no hay discusión es que Ferran Soriano ha dado con la tecla y situado a los citizen en la normalidad de un club de élite. Y lo ha hecho con una fórmula no muy distinta a la de FC Barcelona o Real Madrid.

La cantera, base del negocio

Nos referimos al uso del talento formado como piedra angular del negocio, bien sea porque abarata los costes de confección del primer equipo, o porque da las plusvalías necesarias para salir al mercado a cubrir necesidades. En los dos últimos años, el City ha logrado 261 millones de libras (317 millones de euros) en plusvalías por traspasos. Ahí se incluyen canteranos como Cole Palmer, James Trafford, Roméo Lavia, Carlos Forbs, o Liam Delap. 

La Academy funciona. De hecho, en los dos últimos años se ha producido una situación nunca antes vista en el City, y es que las amortizaciones anuales por los fichajes realizados prácticamente se igualan o incluso están por debajo de lo que se ha ganado con la salida de futbolistas. Antes de la pandemia, el City podía estar gastando cada temporada cuatro veces más en adquisiciones de lo que obtenía por salidas.

Diez años para implantar un modelo

Desde fuera, la percepción de uno es que la dirección encabezada por Soriano ha llegado al punto al que aspiraba, y en el que ha contado, literalmente, con una inversión milimillonaria por parte de Abu Dhabi. Nos referimos a que se necesitan más de diez años para implantar una metodología futbolística y conseguir que ese trabajo se traduzca en futbolistas listos para el primer equipo. Es lo que el Barça con la Masia o el Real Madrid con la Fábrica llevan años de ventaja.

El interrogante es qué deparará el futuro al club, y si el camino que siguió para alcanzar su situación actual le cortará las alas cuando llegue el fallo sobre la acusación de la Premier League de incumplimiento de 115 normas. Es la singularidad de una industria en la que el fair play financiero para garantizar la competitividad deportiva invalidad operar en modo start up y que surjan nuevos unicornios por la vía de la inversión masiva. Y eso refuerza, sin quererlo, el statu quo.