La única luz la puso Lewandowski

La única luz la puso Lewandowski

Lluís Mascaró
Lewandowski marcó un golazo tras una jugada individual magistral | LaLiga

Una maratón de partidos como la que debe afrontar el Barça (12 encuentros en 40 días) obliga a dosificar a los jugadores, a hacer rotaciones y pone a prueba la profundidad de la plantilla. Una exigencia aumentada por la plaga de lesiones (cinco: Araujo, Koundé, Bellerín, De Jong y Memphis) que ha afectado al equipo blaugrana durante el parón de selecciones. La primera etapa de este ‘octubre rojo’ era en el campo del Mallorca y Xavi revolucionó el equipo con una sorprendente alineación, con Balde como lateral derecho, Kessie en el centro del campo en lugar de Pedri y Ansu ocupando el extremo que habitualmente está reservado a Raphinha.

Aunque lo más significativo fue la presencia de los ‘olvidados’ Piqué y Jordi Alba en una defensa irreconocible. De hecho, cinco cambios (seis, si contamos la nueva posición de Balde) con respecto al once que podría llamarse de gala. Quedó claro que el técnico también pensó (y mucho) en el decisivo duelo de Champions del próximo martes ante el Inter en el Camp Nou. Un partido que hay que ganar sí o sí y para el que necesitará a sus mejores futbolistas en las mejores condiciones físicas. En la Liga hay margen para rectificar errores, pero en la Copa de Europa no. Y solo así puede interpretarse esa revolución.

El que no descansa ni puede descansar es Lewandowski. El delantero polaco es seguro de gol. Su eficacia es brutal. Y en Son Moix volvió a demostrar su condición de ‘killer’. Se inventó una jugada estratosférica que culminó con un disparo imparable. Ese tanto sirvió para poner luz a un partido muy gris. Xavi ya se esperaba un encuentro ‘pastoso’, difícil de digerir. El Mallorca montó una defensa asfixiante que hacía imposible el ataque estático del Barça. Afortunadamente, Lewandowski apareció como siempre para sacar al equipo blaugrana del apuro. Y ya son 9 goles en 7 partidos de Liga.

La magistral intervención del crack polaco fue suficiente para sumar los tres primeros puntos de la maratón a la que se enfrenta el conjunto blaugrana antes del Mundial. No fue, por supuesto, un gran partido del Barça. Pero lo importante es que este Barça ha aprendido también a ganar este tipo de enfrentamientos tan poco espectaculares. Es un paso más en la construcción de un equipo campeón. Una victoria sin brillo también es una victoria. Aunque de este Barça se espera, sin duda, mucho más.