La opinión de Koeman sobre la titularidad o no de Griezmann en el clásico (EN)

Una lanza a favor de Griezmann

OPINIÓN

Gerard López

El Tourmalet empezó mal para el Barça, con dos derrotas (Getafe y Madrid) que le llevan a protagonizar uno de los peores 25 inicios de la temporada. Koeman le puso personalidad y meritrocracia en la alineación del clásico (puso a Pedri por merecimiento). Y la apuesta le funcionó porque el Barça dominó, fue un partido abierto y con un Madrid que dio un paso adelante con respecto a los últimos partidos. Los ataques ganaron a las defensas y había la sensación que en cualquier momento podían llegar más goles. Fueron interesantes las mutaciones en las posiciones de ataque con Ansu de nueve, una jugada que sorprendió al Madrid, que espera allí a LeoAnsu es más vertical, no interviene tanto en el juego pero vive relacionado con el gol. El cambio abre alternativas a futuro. Y da más opciones también en las medias puntas donde la batalla es alta entre DembéléPedri, TrincaoMessi Griezmann, cuya figura queda más tocada.

Respecto al francés, la tendencia natural es jugar a la izquierda porque el perfil de Leo nos lleva a perfilar el juego por esa banda, con Ansu, Alba o Coutinho. Hay movimientos buenos de Griezmann, por la derecha, que no se aprovechan. A veces su trabajo que no se aprecia, es invisible. Una cosa es la competencia y que Pedri y Trincao hayan entrado con buen pie y otra la de dimitir de un jugador así. Hay que aprovechar sus virtudes. No me creo que Griezmann, que ha marcado tantos goles, que está rodeado de más talento aquí que en el Atlético, tenga unos registros tan pobres. Me encantaría que se reivindicase en el campo, con gestos y no solo con declaraciones cuando va con la selección de Francia. Rompo una lanza a favor suyo para que deje de ser invisible para el equipo.

Volviendo al clásico, la jugada del penalti cambia el partido. Y allí se rompe. Lenglet abre la duda y Ramos lo provoca. Muchas veces nos llenamos la boca de la palabra competir pero Ramos dio un ejemplo de como se hace. Es un gran competidor porque vive el partido al cien por cien. La tercera vía es la del árbitro y el VAR que le obliga a ver la repetición metiéndole en un marrón porque está casi obligado a señalarlo cuando le congelan la imagen. Viendo la jugada al completo, en ningún caso es penalti. Hay muchas jugadas así en cada partido y el VAR no puede entrar en todo. Allí se acaba el partido porque Koeman tarda mucho en reaccionar y el triple cambio solo provoca desorganización. Y ahora toca resetearse para competir mejor en Turín.

Sobre el apartado institucional, sigue el debate en torno a la moción de censura y la fecha de la votación. El Barça ha dilatado todo lo posible la entrega del protocolo: una vez entregado, es cierto que la situación de la pandemia lo complica todo. Y ya no depende solo del club: ahora la pelota está en el tejado de las instituciones para comprobar si se puede votar los días 1 y 2 de noviembre.

Y mientras, la directiva sigue empeñada en intentar apurar al máximo su mandato en contra del clamor popular. Da la sensación de que se están agarrando a un clavo ardiendo. Es una agonía, la crónica de una muerte anunciada. Es una forma de actuar que no liga con la realidad ni con la actualidad del club. Lo ideal sería que, desde ya, la gente que vaya a liderar el club durante los próximos seis años pudieran empezar ya a tomar algunas decisiones. Sería mucho mejor para todos y sobre todo, para el Barça.

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