Xavi tiene mucho trabajo por hacer

Xavi tiene mucho trabajo por hacer

Lluís Mascaró
LaLiga - FC Barcelona v Rayo Vallecano
| ALBERT GEA

Este nuevo Barça está obligado a ganar títulos. Y Xavi lo sabe. El técnico es consciente del nivel de exigencia que van a tener tanto él como los jugadores tras la gran inversión (más de 150 millones de euros, de momento) realizada este verano en fichajes. Después de demasiados años de decepciones y fracasos, el Barça ha dado un gran salto de calidad y ahora ya tiene una plantilla para ser competitivo. La afición está tremendamente ilusionada. Y la presencia de más de 81.000 espectadores en el rebautizado Spotify Camp Nou es la mejor demostración de que este proyecto genera entusiasmo entre los culés.

Está, pues, prohibido fallar. Porque esta temporada no hay excusas. Hay talento suficiente. Y hay que demostrar ambición desde el primer minuto. Ganando y jugando bien. Con victorias y espectáculo. Y aunque está claro que la construcción de un equipo necesita su tiempo, este Barça no tiene tiempo. Las urgencias le persiguen y son una presión añadida. Por eso el tropiezo ante el Rayo en el debut en la Liga no es bueno. Nada bueno. No genera confianza. Y supone un bajonazo anímico inesperado. Pero no hay que preocuparse. Por supuesto. Esto acaba de empezar. De todas formas, si una cosa quedó clara este sábado es que queda mucho trabajo por hacer.

La primera alineación de Xavi fue una declaración de intenciones. Apostó por toda su artillería en ataque, con el tridente formado por Dembélé, Lewandowski y Rafinha. Y dejó en el banquillo a dos titulares indiscutibles en el pasado más reciente: Piqué y De Jong. Xavi tiene muy claro con que jugadores cuenta y con quien no y el canterano y el holandés están, de momento, en el segundo grupo, aunque el centrocampista acabó siendo el jugador más destacado cuando entró en la segunda mitad. 

Ya lo avisó Xavi en la rueda de prensa previa: el Rayo es un equipo muy trabajado y muy intenso, que ya ganó dos veces al Barça la pasada campaña. A los blaugranas les costó mucho encontrar espacios y generar ocasiones en una primera mitad en la que Lewandowski pasó casi desapercibido y lo mejor fue el paradón de Ter Stegen en el descuento. En la segunda parte, Xavi fue introduciendo cambios (hasta cinco), pero nada funcionó. Primer partido y primer tropiezo. No es la mejor manera de empezar, pero hay que tener paciencia. Empatar 0-0 con el Rayo no era, por supuesto, el debut soñado en la Liga. Pero no hay que desanimarse. Esto es muy largo...

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