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Xavi Torres

Xavi Torres

Colaborador de SPORT

Con tres fichajes TOP, un equipo TOP

El club debe redondear una plantilla que con Lamine Yamal puede marcar una época

Lamine y su crecimiento deben marcar el futuro deportivo del Barça

Lamine y su crecimiento deben marcar el futuro deportivo del Barça / Valentí Enrich / SPO

Pasadas casi 48 horas de la eliminación del Barça en la Liga de Campeones, el barcelonismo sigue envuelto en una gran decepción, sin duda, por la gran oportunidad perdida. Las once temporadas sin orejuda duelen porque, además, como ya sucedió la temporada pasada ante el Inter, el equipo ha dicho adiós con la sensación de haber sido mejor que el rival.

Como el tema arbitral va sobrado de especialistas, lo pasaremos por alto. En cambio, como desde esta tribuna siempre se ha defendido que el éxito del Barcelona reside en su capacidad de generar fútbol, nos quedaremos en esta parte del debate porque, una vez más, ha quedado demostrado que para que el Barça gane una competición tan particular y exigente como la Liga de Campeones el equipo debe ser muy superior a sus contrincantes.

La primera parte del Barcelona fue extraordinaria, sin duda, una referencia muy clara de lo que debe hacer el equipo de manera regular. El Barça se instaló en campo contrario con un buen juego de posición, una excelente circulación de balón y una agresividad en los desmarques tan apropiados que igualó el 0 a 2 a los 24 minutos -con goles de Lamine Yamal y Ferran- después de que el propio Lamine, a los 30 segundos, y Olmo, a los nueve minutos, tuvieran dos grandes ocasiones y antes de que Fermín, a los 25', y Ferran, a los 41', dispusieran de dos acciones más de uno contra uno con Musso. Además, funcionó tan bien la presión post-pérdida que el Atlético, jugando en casa, apenas dispuso de una ocasión, la del gol de Lookman.

Este es el camino. Con una alineación llena de jugadores de casa, con centrocampistas especialistas en la idea, Gavi, Pedri, Olmo y Fermín, todos juntos, y con Lamine Yamal liderando desde el campo. El plan está claro. Y que nadie apele al músculo porque estos chicos, además de jugar muy bien al fútbol, corren y se dejan la piel como el que más. La segunda parte fue diferente. El Atlético se aplicó en el otro fútbol, Flick no mejoró el rendimiento del grupo con los cambios y el equipo acabó perdiendo frescura y método.

Visto lo visto, por tanto, además del crecimiento futbolístico obligatorio de esta maravillosa generación que es capaz de ganar los títulos domésticos -ante el Real Madrid campeón de Europa + Mbappé-, con líderes todavía en edad juvenil, el equipo va a necesitar un impulso procedente de los despachos. A Joan Laporta y a su equipo de profesionales futbolísticos dirigidos por Deco habrá que exigirles un paso adelante para conseguir acompañar a este grupo prometedor con un par o tres de futbolistas TOP que ayuden a conformar una plantilla TOP que sea capaz de notar mucho menos las bajas y de revertir situaciones comprometidas como las del martes en el Metropolitano.

La valentía de Lamine Yamal en la previa y durante el juego necesita de un paso más del club: a este chico hay que acabar de rodearlo bien y generarle el hábitat necesario para que pueda llevar al equipo hasta la gloria.