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La Supercopa de España, un antes y un después de la temporada

Último entrenamiento del FC Barcelona antes de viajar hacia Arabia Saudita para la Supercopa

Último entrenamiento del FC Barcelona antes de viajar hacia Arabia Saudita para la Supercopa / FC BARCELONA

De ser una competición menor a la que marca el curso de la temporada. La Supercopa de España se ha convertido en un acontecimiento decisivo desde el sustancial cambio efectuado hace 5 años, cuando pasó a jugarse en enero y disputarse en Arabia Saudí. Antes era un engorro de título que solo daba por acabada la pretemporada a finales de agosto, como un amistoso más en el que al final del partido se otorgaba una copa. Con solo un poco más de rango que el Gamper o cualquier otro trofeo veraniego. Ahora, es un antes y un después porque la experiencia nos llena de equipos que han llegado muertos y han logrado resucitar para cabar la temporada a lo grande. Y al revés.

Ernesto Valverde cayó pocos días después de la eliminación del Barcelona en 2020 y Genaro Gatusso, por ejemplo, lo ocurrió algo similar cuando era entrenador del Valencia en Valencia. Una debacle en la Supercopa ha matado a dos entrenadores. Xavi Hernández, por su parte, le ocurrió justo lo contrario pues llegó tocado de muerte y el triunfo en la Supercopa de España en 2023 supuso un espaldazaro definitivo para que el equipo lograra luego el título de Liga.

A la presente edición llegamos con dos equipos con una dinámica muy marcada. Con un Xabi Alonso discutido, sabiendo que un mal partido contra el Atlético le puede llevar de camino a la destitución. Y contando que no podrá contar, al menos para el primer partido, con Mbappé. Y que deberá apostar por un Vinicius que está más pensando en una salida que en salvarle los muebles a un técnico con el que no congenia. El Madrid llega tambaleando y el Barcelona en una dinámica totalmente diferente. Con una racha triunfal que le llena de confianza y de energía para llevarse el título. Sin embargo, no olvidemos que esta competición es diferente a todas y es capaz de cambiar el signo de una temporada por lo que tanto Barcleona como el Madrid harán bien en no confiarse demasiado porque lo que hoy es blanco mañana puede ser negro. Y al revés.