Un segundo fracaso injustificable

Un segundo fracaso injustificable

Lluís Mascaró
FC BARCELONA - BAYERN MUNICH
| Alejandro García

Fracaso consumado. Porque quedar eliminado de la Champions, por segunda temporada consecutiva, en la fase de grupos es un fracaso para el Barça. Por mucho que ahora se trate se rebajar las expectativas generadas sobre el nuevo proyecto, el objetivo de mínimos en Europa no se ha cumplido. Y eso solo puede calificarse de fiasco. No estar en los octavos de final de la Champions es un triple varapalo deportivo, económico e institucional. La imagen del Barça queda terriblemente afectada en un momento en el que, más que nunca, había que demostrar que el equipo volvía a estar entre los grandes del continente. Y no ha sido así. No hay que buscar excusas para intentar justificar la injustificable eliminación. Es verdad que las circunstancias adversas han perjudicado (mala suerte en el sorteo, lesiones inoportunas, polémicas decisiones arbitrales...) los intereses blaugranas, pero el KO ha sido provocado básicamente por errores propios: el equipo no ha sido competitivo y eso, en la Champions, se paga muy caro.

Es muy duro estar fuera de la Copa de Europa antes de que acabe el mes de octubre. Pero hay que asumir que esta es la realidad de este Barça. Todavía no está al nivel que exige la competición. Porque no se trata solo de ‘jugar bien’ a ratos, como se ha hecho en algunos partidos, sino que se trata de ganar. Y el Barça solo ha ganado 1 encuentro de los 5 disputados. Toca ahora reflexionar. Y, también, tomar decisiones inmediatas en forma de fichajes. Habrá que aprovechar el mercado de invierno para invertir mucho y bien. E intentar avanzar en las salidas que en verano quedaron encalladas. Hay que acabar la revolución inacabada. Con Xavi al frente. Eso sí que es incuestionable...

No hubo milagro. El Inter, como era de esperar, goleó claramente al Viktoria Plzen, el segundo peor equipo de la Champions, y envió al Barça directamente al purgatorio de la Europa League. Eso convirtió el partido del Camp Nou contra el Bayern en un puro trámite. Pero no era un amistoso. Los blaugranas debían demostrar que la mejora evidenciada ante el Villarreal y el Athletic tenía recorrido. Se trataba de limpiar la imagen en Europa. De caer, en definitiva, con la cabeza alta. Y, de paso, vengar las últimas afrentas alemanas. Pero ni siquiera eso pudo hacer el Barça. En un encuentro triste, el Bayern volvió a dejar en evidencia todas las carencias culés. Demasiadas para pensar, todavía, en ganar a rivales potentes. El calvario europeo, de momento, no tiene fin.