Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

El secreto de Flick y el problema de Ancelotti

Flick en la visita azulgrana a Montilivi

Flick en la visita azulgrana a Montilivi / SPORT

Cinco jornadas de Liga ya es un número razonable para sacar las primeras conclusiones. Y ahí tenemos al Barca líder indiscutible merced a un arranque fulgurante que pocos auguraban. Todo el mundo coincidía en que necesitaba una revolución de arriba a abajo y, sin embargo, ha remontado el vuelo con una sola incorporación, Dani Olmo, lo que solo se explica por el trabajo de su nuevo entrenador. Flick ha hecho un equipo con lo que le dejó Xavi, que no era tan malo como parecía, sino que no estaba bien aprovechado. El Barça es ahora un conjunto que funciona como un reloj, un equipo ordenado, bien posicionado sobre el terreno de juego, preparado físicamente para presionar y jugar los noventa minutos con intensidad y mentalmente, para no desconectar ni con una cómoda ventaja en el marcador. La explosión de Lamine, la recuperación de Lewandowski y el salto de calidad de todos los jugadores van en función de todo esto. No, lo del Barça no es casualidad, es fruto del trabajo de un gran entrenador.

Tampoco es casualidad el mal arranque del Madrid, que obedece al previsible caos táctico que se adivinaba con la llegada de Mbappé. Kylian y Vinicius se pelean por el mismo espacio y la solución necesita tiempo. Y mientras Ancelotti la encuentra, ahora hay dos que no defienden, de modo que Valverde no da el abasto y sin Kroos no hay equilibrio. Vinicius y Mbappé, pura velocidad y potencia, son imparables con espacios, pero ante rivales encerrados, que son el noventa por ciento de los que se van a enfrentar, bajan muchos enteros. Les va a costar, a ellos y al equipo, adaptarse a la realidad.

TEMAS

  • barça
  • Madrid