La revolución de Xavi es futbolística y anímica

La revolución de Xavi es futbolística y anímica

Lluís Mascaró
Xavi sigue sumando victorias a su casillero particular
Xavi sigue sumando victorias a su casillero particular | EFE

La eufórica celebración del gol de Pedri ante el Sevilla es el reflejo de la total transformación que ha vivido el Barça desde la llegada de Xavi. El entrenador, por cierto, fue de los que más festejó ese tanto que daba tres puntos trascendentales a los blaugranas. Y es que el técnico se encontró con un equipo desorientado y sin personalidad que estaba clasificado en novena posición de la Liga y lo ha convertido en un conjunto ambicioso y reconocible que ya es segundo del campeonato. Todo eso en solo cuatro meses y medio. La influencia de Xavi en la resurrección del Barça ha sido decisiva. Y no solo en lo futbolístico. Ha recuperado el estilo y le ha devuelto al equipo la identidad perdida. Pero también ha provocado una profunda metamorfosis anímica.

Los jugadores vuelven a creer en sí mismos y han abandonado aquel carácter perdedor que arrastraban desde hace demasiado tiempo. Xavi ha ejercido, al mismo tiempo, de entrenador y de psicólogo. Y el resultado de su trabajo no puede ser más impresionante. La última derrota blaugrana fue el 4 de diciembre ante el Betis (0-1 en el Camp Nou). Desde entonces, el equipo ha sumado 10 victorias (las 6 últimas, consecutivas) y 4 empates. Todo el mundo coincide en que el Barça es el equipo que mejor fútbol practica y el que está en mejor forma. Los números lo ratifican: 29 puntos de 33 posibles logrados en el 2022. Unos registros que colocarían al Barça como líder indiscutible de la Liga...

Esta remontada, sin embargo, difícilmente le bastará al Barça para conquistar el campeonato. El Madrid partía con muchísima ventaja (llegó a tener una máxima diferencia de 18 puntos). Y a pesar del contundente 0-4 en el Bernabéu, los blancos deberían fallar mucho para perder un título que ya tienen ganado. Y más con ayudas arbitrales como las que vimos en Balaídos. Pero aunque sería maravilloso lograr esta Liga, lo importante es comprobar el constante crecimiento del equipo blaugrana. Su juego vuelve a ser una referencia y se ha convertido en el gran favorito para conquistar la Europa League.

Los fichajes del mercado de invierno han sido decisivos (especialmente Ferran Torres y Aubameyang). Y se está construyendo una plantilla para aspirar a todo la próxima temporada. Laporta, desde el palco, y Xavi, desde el banquillo, han devuelto la ilusión a todos los culés. Y eso es lo mejor que puede decirse de un presidente y de un entrenador.