El presidente que habla de fútbol

El presidente que habla de fútbol

Xavi Torres
Koeman echó en cara a la directiva no haber transmitido más confianza
Koeman echó en cara a la directiva no haber transmitido más confianza | Google

Esta es la situación: el presidente Joan Laporta se reúne con el entrenador Ronald Koeman para hablar del proyecto de futuro de fútbol en el Barça. Como los capítulos de la operación han sido públicos e incluso han trascendido detalles de las conversaciones, se ha abierto el debate. Vamos con él: no hay duda de que Laporta debe hablar con los responsables de la economía, patrimonio, área social... pero ¿debe un presidente hablar de fútbol con su entrenador?

Siempre hemos defendido que el jefe de una fábrica de zapatos debe conocer el sector del calzado y criticado el papel del expresidente Josep Maria Bartomeu por no saber (casi) nada del mundo del balón. Se confundió en fichajes, renovaciones y en el fútbol base, y lo hizo de una manera tan escandalosa que hoy el club está en ruinas. Quienes le acompañaron en la gestión le dibujaron un escenario equivocado y él no supo ver que aquellos polvos traerían estos lodos. En un club de fútbol el presidente no sabía de fútbol.

¿Sabe realmente Laporta de fútbol? Desde luego es un hombre bien conectado en los despachos y, se entiende -por su experiencia y sus ilustres compañías- ilustrado sobre el balón. Pero, ¿sabe más de fútbol que Koeman? Por supuesto que no, aunque sí es capaz de detectar si el entrenador coincide en las esencias ideológicas del proyecto futbolístico planteado por él y su junta directiva y, por supuesto, si puede llevarlo a buen puerto.

Es evidente cuál es la mirada futbolística de Laporta así que, tras lo visto durante la temporada, parece lógico que le pregunte a Koeman el porqué del doble pivote para empezar, el 4-3-3 para continuar y los tres centrales, para acabar; sus cambios conservadores; lo que ha visto en el vestuario, sobre veteranos y jóvenes que deben o no seguir, etc. Si la repuesta de Koeman es: “Presidente, yo veo el fútbol así. Cruyff marcó el camino pero hoy sus ideas no se pueden llevar a cabo”, la relación es imposible. Pero si es: “Presidente, yo lo veo como usted pero con esta plantilla tan desequilibrada es imposible avanzar con el método de Johan. Tráigame usted a fulanito y menganito y verá como volvemos a ser reconocibles”. Hoy, Laporta y Koeman, ya saben lo que hay. Para el presente y para el futuro.

Y dicho esto, dos cuestiones para acabar: la primera, las formas han sido equivocadas. En el mundo del fútbol hay que defender a los tuyos hasta que dejan de ser tuyos; y la segunda, el presidente sabe que a partir de ahora, tras la confirmación de su técnico, no puede meterse en el día a día del equipo.

La gestión del éxito

Al directivo Xavi Puig y al ejecutivo Markel Zubizarreta -hoy en día, las personas que deciden- les toca ponerse las pilas. El Barça del triplete ha puesto el listón tan alto que mantenerlo supone un reto apasionante. El viaje hacia el siguiente capítulo de esta historia va a sumar, sin duda, una multitud de episodios complicados. Esta semana, por ejemplo, la capitana Vicky Losada lloró -e hizo llorar- su adiós a pesar de contar con un año más de contrato. El crecimiento del equipo la ha convertido en la tercera medio centro, tras Patri y Hamraoui. Losada quiere jugar y, por tanto, tras más de una década de azulgrana, se va. El éxito, a menudo, no entiende de nostalgias. Y no será el único caso.

Ahora llegarán Irene Paredes (PSG) e Ingrid Engen (Wolfsburg) -nueva demostración de la apuesta del club-, que traerán más competencia dentro del terreno de juego y, como consecuencia, menos minutos para algunas de las heroínas que, a su vez, producto de sus títulos, son objeto del deseo de otros grandes clubes del mundo. O sea, “hola, buenos días, vengo a hablar de mi contrato”. Y, a continuación, ya saben: “si ella cobra tanto, yo más”.

La gestión del éxito es una difícil asignatura para cualquier junta directiva. El Barcelona vive en el Camp Nou una crisis motivada, también, por este factor. En el Johan Cruyff hay jugadoras apetecibles para los mejores equipos del mundo que, tiempo al tiempo, van a remover los todavía no sólidos cimientos del fútbol femenino. Que la experiencia del masculino sirva para algo.

Tras tres operaciones en su rodilla derecha parece que el delantero azulgrana empieza a ver la luz. Por fin. Que el verano sea productivo en su recuperación y que la temporada que viene sea la de su definitiva consagración. Por su bien... y por el del Barça.

Wijnaldum, entre Barça y PSG

Veremos qué pasa con el centrocampista holandés y dónde acaba jugando pero el aficionado azulgrana debe aprender a convivir con la nueva realidad. El Barça ha perdido atractivo: el equipo ya no gana en Europa y, además, el club ya no paga como antes. 

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