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Opinión

Pogacar es el mejor... y punto

Tadej Pogacar, en el Mundial

Tadej Pogacar, en el Mundial / AP

Tadej Pogacar tiene muy poco a demostrar a estas alturas de su película. En su palmarés rebosan los títulos, sólo se le resiste La Vuelta a España, y en este 2024 ha succionado el veneno de la herida del Tour 2023, en el que una lesión previa le impidió rendir al máximo. Jonas Vingegaard le humilló en la carrera que encumbra a los grandes campeones y el balcánico, con su orgullo sangrando, se ha resarcido con creces esta temporada.

Los calificativos se quedan cortos para adjetivar a un deportista de época, digno sucesor de los mejores ciclistas de la historia y que está escribiendo su nombre junto a los astros mundiales como Jordan, Messi, Merckx, Federer y pocos más escogidos.

El esloveno tenía entre ceja y ceja vestirse de arcoíris, y lo consiguió con una exhibición de época, que se recordará por los siglos de los siglos. A cien kilómetros de meta 'Pogi' dijo basta. Saltó del pelotón y se marchó en una aventura kamikaze junto al francés Pavel Sivakov, compañero en el UAE Team, y que colaboró en hacer más grande su epopeya. Ni la debilidad le afectó. Con la gasolina justa para llegar a meta supo gestionar una renta que rondó el minuto y que acabó siendo de 34 segundos en la línea de Zúrich. Oro merecidísimo.

Evenepoel, contrariado

Países Bajos y Bélgica hicieron todo lo posible para colocar a Mathieu van der Poel y Remco Evenepoel cerca de Pogacar. Al belga se le vio desesperado, con arreones que no llegaron a ninún puerto. Incluso se enzarzó en una riña con Matteo Jorgenson exigiendo colaboración al estadounidense. A Evenepoel se le esfumó la posibilidad del póker de oros, con el doblete olímpico, aunque se marcha del Mundial de Zúrich con el primer puesto de la contrarreloj individual.

UCI Road Cycling World Championships 2024 - Day 9

Menuda exhibición de Pogacar en Suiza / AP

Enric Mas fue el único que salvó la cara en la selección española, otra vez con una actuación decepcionante de los nuevos valores. El balear aguantó hasta el final en la lucha por las medallas, siempre mirando por el retrovisor en una partida final en la que Ben O'Connor y Van der Poel se repartieron, por este orden, los otros dos cajones del podio.