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La plantilla del Barça ganó a un gran Espanyol

Los jugadores del Barça celebran uno de sus goles frente al Espanyol

Los jugadores del Barça celebran uno de sus goles frente al Espanyol / Gorka Urresola Elvira

Nadie mereció perder. Los dos pudieron ganar. Quizás el empate hubiese sido lo mas justo. Pero al final la capacidad goleadora del Barça conquistó los tres puntos. Fue un gran derbi donde el fútbol ganó a los temores de escándalo. El árbitro afortunadamente pasó desapercibido y los dos grandes protagonistas fueron los porteros, en especial Joan García que con dos paradas de cine cortó las alas a un Espanyol que hizo un partidazo.

El talento se impuso al trabajo. Los de Manolo González pueden estar orgullosos del partido realizado. Lo dieron todo, tuvieron varias ocasiones para marcar y se fueron de vacío cuando el gran esfuerzo físico les pasó factura. Fue un derbi que puso en evidencia el magnífico nivel de los dos contendientes. El Barça no hizo su mejor partido, su primera parte fue deficiente con Raphinha jugando donde no da la talla y Lamine sin estar inspirado.

Los cambios y un mejor banquillo decantaron la contienda. Cuando salieron Pedri, Fermín y Lewandowski se desequilibró la balanza. El Espanyol fue a menos pidiendo la hora y Fermín enchufó el turbo, creó dos jugadas de mérito y se encontró con los rematadores clave.

Joan García superó con la mejor nota su examen más difícil

De la misma manera que Roberto tuvo dos claras ocasiones para adelantar a los blanquiazules y se topó siempre con un magnífico Joan García, el Barça solo tuvo cuatro ocasiones pero consiguió dos goles. Aquí está la diferencia, aquí queda en evidencia el coste de cada plantilla. En el fútbol actual no ganan once jugadores, en partido como el de ayer lo ganó el banquillo. Poder sacar de refresco a jugadores de la talla de Pedri, Olmo y Lewandowski fue determinante.

El Espanyol terminó su racha victoriosa con la cabeza muy alta. Su afición vibró con el entusiasmo y trabajo de sus jugadores. El comportamiento de los socios fue ejemplar, mostrando sus sentimientos pero sin perder las buenas maneras. El Barça sumó su novena victoria consecutiva lo que confirma que el equipo de Flick sigue en racha en puertas de disputar la Supercopa en Arabia. Sin estar a su mejor nivel, sumaron tres puntos valiosos por la forma como los conquistaron. Luchando hasta el último minuto, sin bajar nunca la guardia y con un espíritu de sacrificio admirable.

Fue un derbi de verdad, de los que crean afición, jugado con deportividad, con un nivel de intensidad grande y que tuvo recompensas dispares. Alegría para el Barça y desencanto para el Español. Joan García fue el gran triunfador de la noche. Superó la prueba emocional de jugar en un ambiente caliente, hostil hacia su persona. Mostró serenidad y eficacia, paró dos goles cantados a cabezazo de Milla y remate de Roberto y confirmó lo que todos sabíamos, estamos delante de un portero que hará historia. Ayer superó con la mejor nota su examen más difícil.