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Con o sin Arbeloa

El delantero del Real Madrid Vinícius Jr se coloca el brazalete de capitán durante la final de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Real Madrid, disputada el domingo 11 de enero

El delantero del Real Madrid Vinícius Jr se coloca el brazalete de capitán durante la final de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Real Madrid, disputada el domingo 11 de enero / EFE

El tiempo, a veces macabro pero siempre inteligente, trata de poner todo en su lugar. Hace unas temporadas, cuando el Barça transitaba por una crisis profunda, el Bernabéu entonaba con gracejo el ya famoso “Xavi quédate”. Xavi con V. Todo eran risas y mofas. Unos años más tarde, con una tesitura completamente opuesta, el que no se ha quedado mucho tiempo es Xabi con b.

La diferencia, sin embargo, es abismal; mientras uno consiguió ganar una Liga con una plantilla de Europa League, el otro ha durado unos pocos meses teniendo en su haber al mejor jugador del mundo y varias estrellas en la plantilla. La inversión ha sido millonaria y el fracaso, esperpéntico.

Tras su fulminación, la apuesta del todopoderoso presidente blanco, no es otra que Arbeloa. Por todos es conocido que el problema de este Madrid no era el entrenador, el problema viene de más arriba. Si por parte del presidente no se da la potestad ni la confianza al mister, el porvenir (como hemos visto) está destinado al fracaso.

Mientras el Barça sigue a lo suyo, con la amistad como epicentro del grupo, trabajando con una idea clara, sin egos ni ismos y con una jerarquía respetada, en el Real Madrid mandan más algunos jugadores carcomidos por el ego que el propio entrenador. Hacen y deshacen a su antojo.

Hablan de un nuevo enfoque, de una nueva metodología, de una nueva era, pero creo firmemente que cono sin Arbeloa, todo seguirá igual. Que el tiempo, macabro e inteligente, me corrija llegado el momento.