Opinión
Messi, ¿por qué el Cornellà?

SPORT.es
Durante años, el futuro natural de los futbolistas al colgar las botas parecía bastante claro: banquillo o despacho. Entrenador o director deportivo. En el mejor (¿peor?) de los casos, mero embajador de marca o representación institucional. Pero algo está cambiando. Los jugadores quieren entrar en la toma de decisiones a la que paradójicamente no acceden cuando son meramente el producto estrella.
La generación de jugadores nacidos a finales de los 80 y principios de los 90 es la primera que alcanzó su plenitud en el gran boom del fútbol como industria global de entretenimiento. No solo ganaron más dinero que nadie antes que ellos, sino que lo hicieron en un ecosistema que multiplicó su exposición mediática y su valor como marca personal. Hoy, tienen algo que otras generaciones no tuvieron: capital suficiente y capacidad de influencia para jugar en otra liga, la de la propiedad.
Lo interesante —y también lo bonito— es cómo se está materializando. Ver a Leo Messi vinculado al UE Cornellà, o a Jordi Alba y Thiago Alcántara sumando fuerzas en el CE L’Hospitalet, no es solo una anécdota. Es la consolidación de una tendencia que Gerard Piqué ya anticipó con el FC Andorra. Comprar en el barro del fútbol semiprofesional para alcanzar la élite.
El deporte, no lo olvidemos, vive en la economía de la atención. Y ahí es donde el binomio exfutbolista-club humilde tiene sentido. Fuera de LaLiga, la visibilidad se limita al ámbito local. Pero la entrada de este perfil de inversor cambia la ecuación: más foco mediático, más engagement digital y, sobre todo, más atractivo para patrocinadores que pueden asociarse indirectamente a una figura global sin pagar todo su caché. Ahí está el ejemplo de Wrexham AFC con Ryan Reynolds, donde el salto deportivo llegó después de convertir el club en contenido a través de Disney+.
Luego está el factor precio. Comprar un club de LaLiga exige hoy desembolsos de entre 12 millones y 50 millones de euros. Incluso para estos perfiles, supone concentrar demasiado riesgo. En cambio, en categorías como Primera o Segunda RFEF, la inversión baja a una horquilla mucho más asumible, entre uno y cinco millones. Sigue siendo arriesgado, pero el coste de entrada es otro.
Por eso no es casualidad que muchas de estas apuestas se estén haciendo sobre clubes de base o con fuerte componente formativo. No parece una estrategia para quemar dinero en busca de un ascenso rápido, sino para construir proyectos con potencial de revalorización. El upside es evidente. El riesgo, también. Pero ahí, a diferencia de cuando eran el producto, los Messi, Piqué, Alcántara y compañía sí tienen algo que nunca tuvieron como jugadores: el control.
El acierto de la Queens
La Queens League ha entendido rápido que su reto no es solo consolidarse como competición de fútbol femenino, sino ampliar su base de audiencia. Y eso pasa por captar más público femenino, no únicamente por poner a más mujeres sobre el césped.
La incorporación de perfiles como Cristina Pedroche, Uxue López o Marina Rivers como presidentas de clubes responde a esa lógica: sumar referentes que conecten con audiencias distintas a las habituales del fútbol. No es solo una cuestión deportiva, sino de posicionamiento.
El consumo del deporte, aunque sea femenino, sigue muy masculinizado, también en el entorno digital. Por eso, la estrategia de la Queens League pasa por construir un producto que vaya más allá del juego y se acerque a códigos de entretenimiento donde el público femenino ya está presente.
Porque si el objetivo es crecer, no basta con replicar el fútbol tradicional en versión femenina. Hay que redefinir a quién le hablas y cómo.
- Rodri: El primer fichaje del Real Madrid para Mourinho
- Àlex Delmàs, analista especializado en fútbol, sobre el mercado de fichajes del Barça: 'Los dos son recuperables, pero haría bien en vender a uno de ellos
- Deco se reúne con Ali Barat en Barcelona
- Monchu, el 'hermano mayor' de La Masia y exjugador del Barça: 'Me faltaron oportunidades; Casadó no es muy diferente a mí
- María (25 años), hija de Pep Guardiola: 'Mi padre y yo bromeamos diciendo que heredé su cabezonería. Cuando nos proponemos algo, lo perseguimos hasta lograrlo
- El 1x1 de los '9' que estudia el Barça: prioridades y tapados
- El mensaje de Joao Pedro tras quedarse fuera de Brasil: 'Intenté dar lo mejor de mí
- La hoja de ruta en la recuperación de Fermín López
