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Un meneo blanco que depende del Barça que quede en accidente

Xavi Pascual, durante el Clásico de Euroliga ante el Real Madrid

Xavi Pascual, durante el Clásico de Euroliga ante el Real Madrid / EFE

No hubo color en el Clásico. Bueno sí, el blanco. El Real Madrid fue infinitamente superior a un Barça al que superó por 19 puntos de diferencia (80-61) en un partido dominado de principio a fin por los de Sergio Scariolo, que se cobraron la venganza, y de qué manera, del duelo de Liga Endesa de hace dos semanas.

En un duelo que siempre se anticipa igualado, sorprendió la facilidad con la que el Real Madrid impuso su autoridad ante su eterno rival. El Barça no salió con la energía que requería el rival y el escenario, y en un encuentro que muchas veces se puede decantar por una o dos acciones, fue un regalo excesivo.

Si la batalla en el rebote en el Clásico ACB fue para los catalanes (23-37), la situación cambió rotundamente en el duelo europeo (36-28), con perfiles como los de Chuma Okeke (8) o Edy Tavares (6) que castigaron mucho el pobre desempeño de los azulgranas en la lucha por el balón.

Punter, demasiando ansioso

El Barça colapsó en ataque, estuvo muy desordenado, y la ansiedad de Kevin Punter le costó muy cara al equipo. El 'MVP' de diciembre de la Euroliga encadenó tiro tras tiro, cada vez más precipitado, y se marchó del partido con solamente tres puntos, desde la línea de personal. El trabajo defensivo de Alberto Abalde o Andrés Feliz fue muy positivo.

Darío Brizuela fue el mejor del Barça ante el Real Madrid

Darío Brizuela fue el mejor del Barça ante el Real Madrid / EFE

Sin acierto desde el triple (4/18) y desechando ocho tiros libres (15/23), el Barça estuvo irreconocible sobre el parquet del Movistar Arena. Tan solo Darío Brizuela, con 13 puntos, y Nico Laprovittola con 12, cumplieron en ataque. En asistencias, la diferencia fue abismal favorable a los blancos (21-9).

Fue una noche negra en la que poco más hay que explicar. Un tropiezo que podía entrar dentro de la hoja de ruta azulgrana, pero que es más llamativo por la abultada diferencia. Y de ahí el titular de esta tribuna, un meneo del Real Madrid que dependerá del Barça que quede en accidente, en anécdota.

Revalida en Burgos

En todo caso, el calendario no da tregua, y a favor del Barça está el hecho de que este domingo, a partir de las 12h (CET), el equipo puede regresar a la senda de la victoria en Burgos, donde el Barça espera dejar encarrilada la posibilidad de ser cabeza de serie en la Copa.

Será en el Coliseum burgalés, en el que Pascual y sus jugadores deberán reaccionar y olvidar cuanto antes el tropiezo en el Clásico. En Madrid, solo hubo un equipo y seguro que la victoria habrá sentado de maravilla en el vestuario blanco y en una parroquia madridista que tenía algo de dudas, y que tras el gran partido ante el Barça, empezará a darle más crédito y reconocimiento a Sergio Scariolo.