Zidane asumió la responsabilidad por las dos derrotas

El Madrid llega herido y Zidane, señalado

OPINIÓN

Xavier Ortuño

@xortu

El clásico de hoy llega muy pronto, demasiado, para el tipo de temporada que estamos viviendo y el calendario de los equipos. No sirve aún para hacer campeón a nadie, ni para descartar a un equipo por el título pero aunque es un un clásico al que se llega sin conclusiones y sin dinámicas ni tendencias, puede ser letal para Barça y Madrid. En esta minitemporada, casi sin pretemporada, los dos equipos han mostrado buena cara y mala cara en los pocos partidos que se han disputado y solo la Champions ha mostrado tendencias distintas entre los dos equipos pero justo en el partido antes de medirse. El golpe moral del Cádiz era pasable y el Barça ayudó con el tropiezo ante el Getafe pero la humillación en la Champions del Real Madrid le convierte en un animal malherido y agarrado a la desesperada a la recuperación de Sergio Ramos que lleva entre algodones desde que se lesionó contra el Cádiz. 

El Real Madrid está descubriendo que Benzema ya no rima con Pichichi y que Varane tampoco lo hace con solidez y garantía. En cambio, Koeman, pese a haber tropezado en LaLiga tiene a su favor el haber logrado que el equipo esté cambiando el estilo de juego y dando cancha a la nueva generación de futbolistas que suman los jóvenes de La Masia con los fichajes de menos de 21 años que han llegado. Si el ilusionante Barça de Koeman logra asestar un golpe certero al apagado Real Madrid, puede que a la cabeza de Zidane solo la aguante la situación económica que impediría un cambio de entrenador. El proyecto blanco se tambalea y la falta de fichajes en el equipo blanco ha puesto el equipo en los hombros de los mismo jugadores que el año anterior pero con un año más a sus espaldas y parece cada vez más que Bale centraba las críticas y dejaba a los demás trabajar pero ahora todos los ojos están puestos en ellos y especialmente en Zidane.

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