Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

El Madrid, ¿un club señor?

La Posesión 3x32 | "¿Arbeloa está muerto? Sí, veo un Allegri-Deschamps"

SPORT.es

Estos días se está hablando en todas las tertulias deportivas de si el Real Madrid debería de hacer el pasillo de honor en el Camp Nou en el caso de que el Barça ya haya conseguido el campeonato de liga. Unos dicen que debería y otros, incomprensiblemente, consideran que no.

Mi opinión al respecto es que no veo ningún motivo por el cual el Real Madrid no deba hacerlo. Y lo digo intentando alejarme del morbo que algunos quieren darle al gesto, incluso lo digo sin la intención de cachondeo con que lo visten otros. Si en lugar de hablar del Real Madrid habláramos de cualquier otro equipo que visitara ese día el Camp Nou, pensaría exactamente igual, hay que hacerlo por cortesía y por deportividad.

No hacerlo es una demostración antideportiva que va en contra de todos los principios básicos del fair play que, por cierto, se intenta inculcar a todos los jóvenes que se dedican a este y otros deportes. En todos los torneos deportivos de jóvenes promesas vemos cómo los entrenadores y los tutores se esfuerzan por inculcar valores deportivos para que los chavales lleguen preparados y educados para convertirse en profesionales capaces también de ser personas correctas independientemente de si tienes delante es o no tu máximo rival.

Si el Madrid no hace el pasillo quedará en evidencia y estará dando un mensaje a todos los niños que aman este deporte, en el sentido de que dará normalidad a algo que no la tiene, y menos en un club que se dice señor. Hay que saber estar en las verdes y en las maduras y el Madrid no debería comportarse como lo hizo ante la UEFA cuando no dejó presentarse a Vinicius en la entrega del Balón de Oro del año pasado.

Tal como dijo Manolo González, entrenador del Espanyol después de perder contra el Barça, “Cuando pierdes te vacilan y te la tienes que tragar”. Yo no soy partidario de vacilar a nadie, por muchas ganas que algunos tengan; pero el once del Madrid debe hacer el pasillo, y de lo contrario quedará re-tra-ta-do.