Leo Messi es un líder natural en el vestuario del FC Barcelona

Leo Messi, líder futbolístico

OPINIÓN

Bojan Krkic

@BoKrkic

El día después de que Messi ganara su primer Balón de Oro tocaba entrenar. Cualquier persona podría haber disfrutado de su momento porque se lo había ganado, pero Leo tenía otros planes.

Nos vestimos de corto y saltamos al césped. Recuerdo que me impresionó cómo trabajó. Fue el mejor, una vez más. Lejos de regodearse en el galardón que, un día antes, le habían entregado, se vacío de principio a fin.

Fue una gran lección. Consciente de que, en ocasiones, el fútbol no tiene memoria a Leo no le vale con lo que ha hecho hasta ahora. Él quiere siempre más, no porque cada partido sea un examen, sino por su propia naturaleza ganadora y competitiva.

No todo el mundo puede ser un líder ni todo el mundo lo es de la misma manera. Los discursos emotivos están bien, pero nada como dar ejemplo para acabar siendo la figura a la que todos siguen.

El mejor y más comprometido, a diario

¿Cuántos años lleva Messi siendo el mejor? Se me escapa, pero el otro día, en uno de los primeros entrenamientos volvió a demostrar que está hecho de otra pasta. Robó un balón en defensa y, tras recuperarlo, se marchó hacia la portería contraria para acabar marcando.

No es normal. No lo es porque Leo lleva haciendo lo mismo tantos años que ha convertido la normalidad en algo excepcional. Cualquiera se conformaría con haber robado el balón, pero él, como siempre, quería más: acabar la jugada. Eso es ser un líder.

A los capitanes parece que se les exige lanzar arengas o mensajes públicos, pero Messi habla donde un futbolista debe hacerlo: sobre el césped. Y esa es la forma de liderazgo que más agradecen quienes están a su lado.

¿Cómo nadie va a atreverse a no correr detrás de un balón, a no poner la intensidad necesaria, si quien es el mejor lo hace como si fuera un juvenil acabado de llegar del Barça B?

Pero es que no es solo la actitud profesional que exhibe, intachable, sino el estado físico en el que se encuentra. Demuestra en cada acción, en todo lo que hace, una competitividad única que acaba por impregnar a todo el grupo.

Para mí, como futbolista, es mucho más importante ver en un líder comportamientos así que el hecho de jugar un partido extraordinario. También suma, es obvio, sobre todo a nivel de resultados, pero estoy convencido de que alguien que es capaz de demostrar a diario que es el mejor y el más comprometido desde el punto de vista profesional, en cada entrenamiento, acaba siendo el verdadero líder.

El camino es lo que hace que llegar a la línea de meta sea más fácil  y que, además, la llegada sea más satisfactoria. Nadie es capaz de ser Leo Messi, pero todo el mundo es capaz de darlo todo como Leo Messi.

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