Opinión
Kriptonita catalana

Cubarsí abandera una generación de canteranos que ha devuelto el Barça a la elite del fútbol mundial / Dani Barbeito / SPO
Hoy quiero hablar del antídoto de ese Madrid que presume de estrellas como quien presume de una flota de Lamborghinis en un atasco: brillan y se hacen notar, pero sin el urbano que hace trampa con su silbato, y altera las normas para darles paso con descaro, sirven y avanzan bien poco. Un equipo construido a base de (estos sí) egos de plató y entrenadores que parecen más, directores de casting, que estrategas.
Cada temporada, lo mismo: que si su grandeza, su poderío, su aura… pero hay un detalle que se les escapa: la kriptonita que los anula y perturba no está, como en la película de Richard Donner, en el planeta Krypton, sino que emana de manera espontánea en cada rincón de Catalunya. El Barça, ese club que se empeña en hacer de la cantera algo más que un eslogan, se ha convertido en el contraveneno y la pesadilla del Madrid de las estrellas. Superman podía hacer de la suyas si la kriptomita no llegaba a la tierra, pero ¿qué hacer si esa substancia mortífera brota en cada rincón de un país? Éric, de Martorell, tierra trabajadora donde no saben rendirse. Cubarsí, de l’Estanyol, donde la constancia es patrimonio municipal. Casadó, de Sant Pere de Vilamajor, donde saben que su grandeza no depende del censo. Joan García, de Sallent, donde el Barça es culto de fe o Jofre Torrents, de La Selva del Camp, donde la 'festa major' son partidillos con amigos. Cada uno de ellos representa un origen humilde y distinto y compruebas que, juntos, tejen una red orgullosa y letal, imposible de flanquear.
Ese es hoy el drama del Madrid: no hay un lugar al que apuntar misiles, porque la kriptonita catalana se extiende como la niebla. El contraste es cruel: donde el Madrid suma individualidades que se pisan y encabronan en un banquillo, el Barça multiplica sonrisas esperando oportunidades. No es solo un jugador que aparece: es Martorell, es L’Estanyol, es Sant Pere, Sallent, o La Selva del Camp entrando al campo con botas de fútbol desabrochadas. Por eso el gigante blanco, tan ufano en su universo galáctico, nos parece aquí, un superhéroe torpe y con calzoncillos por fuera.
La kriptonita catalana no se adquiere en viajes espaciales, ni se compra o se negocia. Brota en los campos fríos de tierra, la paciencia y la convicción. El Madrid puede fichar galaxias enteras, pero cada vez que se cruce con esa cantera repartida por todo un país, volverá a inclinar la cabeza. Porque esa es la esencia del Barça: su arma no tiene epicentro, está en todas partes, y no hay superpoder financiero capaz de anularla. ¡A volar!
- Barcelona - Eintracht Frankfurt, en directo: Champions League hoy, en vivo
- Mercado de fichajes, hoy 9 de diciembre en directo: última hora de Barcelona, Real Madrid, PSG, Liverpool, City, United, Bayern, Juventus...
- Barcelona - Eintracht Frankfurt: reacciones, polémicas y última hora
- Así quedan los cruces de la Copa del Rey 2025-26: todos los emparejamientos de dieciseisavos
- El viaje espiritual de Ronald Araujo para recuperar fuerzas
- Fue una invasión, no he vivido nada igual en 52 años como socio del Barça
- Maxi López revela cómo eran las salidas nocturnas junto a Ronaldinho en Barcelona
- Roberto Martínez: 'Cristiano Ronaldo no juega con Portugal por lo que fue, sino por lo importante que sigue siendo
