Los intocables de Xavi Hernández

Los intocables de Xavi Hernández

Joan Mª Batlle

Colaborador de SPORT

Piqué y Busquets, junto a Falcao en Vallecas
Piqué y Busquets, junto a Falcao en Vallecas | AFP

Si algo está quedando claro en cada rueda de prensa de Xavi, es que el entrenador barcelonista no es conformista. No se conforma con ganar, quiere jugar bien, como él entiende que se ha de jugar al fútbol. No se esconde ni siquiera detrás de un 3-1 como el del martes ante el Celta.

"No se ha jugado bien, falta orden, pulcritud, incluso responsabilidad", llegó a decir. "Se pierden demasiados balones", lleva varios partidos quejándose. Es verdad y es de agradecer que lo haga público, no todos los entrenadores son así.

El resultadismo de la mayoría no va con el Barça y Xavi pone especial énfasis en que quede claro cuál es su concepto del fútbol. Perfecto. Ahora, analicemos lo que preocupa al entrenador: orden, pulcritud, responsabilidad (seguramente se refería a liderazgo, que en cualquier caso también falta), pérdidas de balón... Es evidente que las bajas de Pedri y Piqué han sido determinantes en este sentido. Y para colmo, la ausencia de Busquets ante el Celta aumentó el desbarajuste, algo a lo que también ayudó el invento táctico del técnico en la primera parte.

DOS VACAS SAGRADAS

Más claro, agua: ya tenemos a tres de los jugadores imprescindibles de Xavi. Si falta orden, pulcritud y control, necesita a Piqué, Busquets y Pedri, que le dan liderazgo, equilibrio y talento. Dos vacas sagradas y el niño prodigio.

Con el plan de fichajes puesto en marcha, estos tres tienen el puesto seguro la próxima temporada. Christiansen no sentará a Piqué y a no ser que se produzca un fichaje de envergadura, y de mucha dificultad económica, tipo Rubén Neves o Tchouaméni, nadie hará sombra a Busquets. Marc Roca, desde luego, no.

Pero hay más imprescindibles. Para Xavi, Dembélé, lo es. Cree a ciegas en él y habrá que concederle el beneficio de la duda. Araujo, Gavi, Ansu Fati son los otros intocables. Alba y De Jong no tanto y Ferran, que lo es, tendría que ganarse el puesto si llega Lewandowski, el gran objetivo para impulsar al equipo y, muy importante también, devolver la ilusión a la afición, que los 55.899 espectadores del martes también dan que pensar.

LA CLAVE

Si falta orden y pulcritud, Piqué, Busquets y Pedri tienen el puesto seguro la próxima temporada.