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Joan Mª Batlle

Joan Mª Batlle

Colaborador de SPORT

Los indicios de la decadencia de Florentino Pérez

Cuesta entender la cadena de errores del presidente, al que nunca se vio tan nervioso y superado

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, en la pasada cena de Navidad.

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, en la pasada cena de Navidad. / Chema Moya / EFE

El Madrid pierde y llora. El Madrid no levanta cabeza, está a cinco minutos de otro cero patatero y carga contra los árbitros con una virulencia jamás observada. El señorío quedó muy atrás en la historia. Es muy fácil ser un señor cuando se gana, cuando los despachos y los árbitros te rinden pleitesía, pero cuando el equipo se desmorona y el presidente está en decadencia, entonces se dispara contra todo el mundo, no vaya a ser que la afición tenga un momento para pensar y se dé cuenta de quien es el verdadero culpable. 

El tiempo pasa y crece la sensación de que Florentino Pérez no ha sabido marcharse a tiempo. El presidente ha perdido el oremus. Desde la rabieta de no acudir al Balón de Oro cuando se enteró que lo iba a ganar Rodri en lugar de su Vinicius, todo han sido decisiones irracionales. La Superliga, la guerra a los árbitros, a la Federación, a LaLiga, a la UEFA, a la FIFA, el cese de Ancelotti, el de Xabi Alonso, Arbeloa en el banquillo. Todo mal y fuera de lógica. Vinicius, provocador irreductible; Arbeloa, un técnico sin carisma, experiencia ni jerarquía y ¡Mbappé!, sí Mbappé, el ego más egoísta de todo el planeta, insolidario y ausente, imposible hacer equipo con él, que se lo ha cargado todo en menos de dos años.

Cuesta entender la cadena de errores de Florentino Pérez: no vio venir lo de Mbappé, ni un fichaje bueno, ni un concierto en el Bernabéu desde que los vecinos le plantaron cara... nada le sale últimamente. No descarten que el club esté sin un euro, síntomas hay más de uno y más de dos. Nunca se vio a un Florentino tan nervioso y superado, esta es la realidad.