Griezmann y Piqué bromean durante un entrenamiento de pretemporada

Hay que cortar por lo sano caiga quien caiga, duela a quien duela

OPINIÓN

J.Mª Casanovas

La ruina económica del Barça cada día es más evidente. El pasado hipoteca el futuro. Para entender los problemas que vive el club es obligado echar la mirada atrás. La directiva de Bartomeu ha matado la gallina de los huevos de oro. Cuando usamos esta expresión nos referimos a una fuente de riqueza que se ha agotado, que ha sido explotada de forma excesiva. La masa salarial del Barça, 600 millones si contamos contratos y amortizaciones, es insostenible e impagable. No hay otra solución que cortar por lo sano, se enfade quien se enfade, cueste lo que cueste, caiga quien caiga.

Para poder inscribir a los nuevos fichajes se deben tomar medidas drásticas. Para “refichar” a Messi -lo suyo no es una renovación sino un nuevo contrato ya que el 30 de junio quedó libre- es imprescindible rebajar la masa salarial 200 millones. ¿Cómo? Prescindiendo de jugadores como Griezmann y Coutinho que tienen fichas por encima del mercado y de su rendimiento. Consiguiendo que Messi cobre la mitad de lo que cobraba. Y logrando que vacas sagradas como Piqué, Busquets, Sergi Roberto y Alba acepten rebajar sus contratos de forma significativa. No hay otra solución. Es cuestión de supervivencia económica. La inflación desmesurada y el despilfarro de los últimos años obliga ahora a estos sacrificios.

Hagamos números para que los barcelonistas sean conscientes de la gravedad de la situación. Griezmann cobra 40 millones anuales y Coutinho 36. No pueden continuar en estas condiciones. La salida es obligada aunque no será fácil, el francés solo quiere ir al Atlético y no quiere oír hablar de la Premier. El problema del brasileño, que aceptaría un traspaso, es que nadie le puede pagar lo que gana aquí. Si se fueran estos dos jugadores y contando con rebajar 50 millones el contrato de Messi, la masa salarial de golpe bajaría 126 millones.

El caso de los canteranos tampoco resultará fácil. Sus representantes de momento se cierran en banda, defienden el contrato firmado. Laporta se verá obligado a dar la cara en beneficio de la institución. Los contratos de Piqué y Busquets están en torno a los 30 millones, Alba 25 y Sergi Roberto 18. Se les pide un sacrificio similar al de Messi teniendo en cuenta que durante muchos años han estado pagados a precio de oro. También es necesario que Umtiti y Pjanic -que no cuentan para Koeman- se vayan con lo que el club se ahorraría otros 30 millones más. Es el único camino para rebajar la masa salarial los 200 millones que exige Liga y UEFA. Si las negociaciones se enrocan el Barça está dispuesto a llegar hasta el final. En los últimos años el club ha sido débil y los jugadores han impuesto su ley. A partir de ahora las cosas se harán de otra forma.

El caso Ilaix es la primera confirmación, si no renueva no subirá al primer equipo. No creemos que ningún canterano estire la cuerda hasta romperse y quiera llegar a los juzgados. Siempre es mejor un mal acuerdo que un buen pleito. Es hora que demuestren amor y gratitud al club que los ha hecho millonarios. Si Messi renueva la próxima semana bajándose considerablemente el contrato, pocos entenderían que los canteranos no hicieran lo mismo.

La clave: La masa salarial del Barça, 600 millones contando contratos y amortizaciones, es insostenible e impagable.

Dos casos complicados: Dembélé e Ilaix

Si no se hubiese lesionado en la Eurocopa, ahora mismo Dembélé estaría en la lista de transferibles. Su enésima lesión grave, con el consiguiente paso por quirófano, deja al Barça en una situación difícil. Antes de este contratiempo, el jugador francés había hecho oídos sordos al interés del club para renovar un contrato que vence en junio del 2022. Si hubiese rechazado la renovación, el plan era traspasarle este verano para recuperar parte de la millonada pagada en su día al Borussia de Dortmund. Ahora el jugador tiene la sartén por el mango. Se lesionó en junio y su vuelta a los terrenos de juego será en noviembre, si todo va bien. Solo quedará media temporada y todo hace pensar que quiere quedar libre para negociar su fichaje por otro club con la baja en el bolsillo, novias no le van a faltar. Aquí puede perder el Barça una oportunidad de hacer caja. 

Con Illaix sucede algo parecido. Sus representantes ingleses le aconsejan no renovar y le aseguran un contrato de 10 millones la próxima temporada en la Premier si llega libre. En el Barça ya gana 2 millones con ficha del B, le ofrecen renovar con un contrato progresivo teniendo en cuenta que solo tiene 18 años. Si piensa en su futuro deportivo, renovará, si solo piensa en el dinero, adiós.

Lo que está claro es que el Barça no puede cometer los errores del pasado aceptando renovaciones que rompen el equilibrio presupuestario y levantan agravios comparativos. Illaix no puede pretender cobrar más que Pedri.

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