Una goleada para generar más ilusión

Una goleada para generar más ilusión

Lluís Mascaró
Lewandowski, autor de un gol y dos asistencias en el Gamper
Lewandowski, autor de un gol y dos asistencias en el Gamper | EFE

La temporada de la resurrección alzó el telón en el Gamper. El nuevo Barça que están construyendo Laporta y Xavi se presentó ante la afición blaugrana con la enorme ilusión provocada por los fichajes. La revolución de la plantilla, imprescindible para crear un equipo competitivo, ha generado un enorme entusiasmo entre los culés. La llegada de estrellas como Lewandowski, Raphinha o Koundé, junto a excelentes secundarios como Christensen y Kessie, ha creado un desmesurado optimismo. Lógico viniendo de dónde venimos. El barcelonismo estaba harto de futbolistas perdedores y acomodados. Y después de tantos años de decepciones y fracasos, las incorporaciones de este verano han conectado con el deseo de transformación profunda al que aspiraban todos los culés.

El mercado todavía no se ha acabado y aún quedan por llegar Marcos Alonso y Bernardo Silva para completar un vestuario de lujo. El presidente ha hecho un gran esfuerzo económico (activando hasta cuatro palancas financieras) para ofrecerle al entrenador todo lo que había pedido. Ahora le toca el turno al técnico. Tiene los jugadores que necesitaba para poder luchar por todos los títulos. Xavi es consciente del nivel de exigencia que va a tener su Barça. Y lo asume. Por eso ayer lanzó un mensaje claro al público en la presentación del equipo: “Nos dejaremos la piel para ganar, pero necesitamos la unidad de todo el barcelonismo”. 

Una unidad que se vislumbró en un Camp Nou lleno (más de 83.000 espectadores) en el encuentro amistoso contra el Pumas de Dani Alves. La conexión entre Lewandowski y Pedri desató la euforia del público en una maravillosa primera mitad en la que protagonizaron un auténtico show con tres goles (dos del canario y el primero de Lewandowski) y tres asistencias. También brillaron Dembélé (pichichi de la pretemporada) y Raphinha, demostrando que la fuerza ofensiva blaugrana es inmensa. El conjunto mexicano no exigió demasiado en defensa, pero la pareja de centrales formada por Araujo y Eric Garcia se mostró insuperable.

No cabe duda de que el once que empezó el duelo puede ser, probablemente, el mismo que debute en la Liga ante el Rayo el próximo sábado. Es un equipo solvente, creativo y goleador, intenso y talentoso, prometedor y, sobre todo, ilusionante. Un equipo poderoso y espectacular. Un equipo ganador. Con extraordinarios suplentes y a la espera de la llegada de Bernardo Silva, que sería la guinda del pastel.