Opinión
Gerard Martín es imprescindible
El defensa blaugrana es la prueba de que no es necesario ser titular indiscutible para convertirse en un futbolista clave

Flick, junto a Gerard Martin / JAVI FERRÁNDIZ
Dentro de un equipo hay jugadores que son titulares indiscutibles, claves en el rendimiento, que aportan mayor calidad futbolística y cuya presencia es imprescindible para ganar partidos, conseguir títulos y potenciar el carácter competitivo del grupo. Hay otros que no tienen rol de titulares, pero son muy importantes y vitales también en momentos o partidos en los que los habituales no están disponibles, ya sea por lesiones, acumulación de tarjetas o por cualquier otra circunstancia.
Tener este rol, en principio secundario, pero que para nada lo es, es muy complicado, porque el jugador juega con una presión añadida, con mayor exigencia a nivel de rendimiento que quien es siempre titular, pero con muchos menos minutos, un ritmo inferior y consciente de que no dispone de tanta confianza del míster como el quien sale habitualmente de inicio. Es decir, que los minutos y las oportunidades que tiene las debe aprovechar al máximo.

Gerard Martín, futbolista del FC Barcelona / Dani Barbeito
Para cumplir, estar a la altura de la exigencia y tener el rendimiento deseado, el futbolista debe tener clara su situación, su posición dentro del equipo, ser siempre respetuoso, aceptar las decisiones, la opinión del míster y mantener una buena relación con los compañeros. Con ese comportamiento y actitud, tiene que sumar dentro del grupo y no tener un ego negativo. Es decir, ser inteligente, no estar rebotado, molesto o enfadado y, cuando dispone de minutos, demostrar su ambición, competitividad, carácter ganador y dejarse la piel en el terreno de juego. Esa es la única manera de triunfar sin ser titular y también ser imprescindible.
Especialmente en el Barça, este tipo de futbolistas son necesarios, aunque estén en la sombra de los grandes jugadores y con mucho menos protagonismo en el campo y también a nivel mediático, pero son muy necesarios. Hay que saber gestionar tener menos minutos, conocer tu papel en el equipo, interpretar lo que quiere el míster, demostrar mucha ilusión y aceptar la alta exigencia en el rendimiento que supone forma parte de la plantilla en un club como el Barça, donde emocionalmente debes ser muy fuerte.
Es cierto que con Hansi Flick cada jugador se siente importante y que todos reciben un gran trato como persona y profesional y, aunque esté definido el equipo titular, cada jugador sabe su rol y que tendrá sus minutos para demostrar que merece jugar. Hemos visto que todos, cuando entran como suplentes, están muy motivados y responden con una actitud excepcional.
La fortaleza de quien no se siente titular indiscutible
Uno de estos jugadores de los que, sin citar ningún nombre, hemos estado hablando, y me gustaría destacarlo, es Gerard Martin. Es un jugador que pasó por las categorías inferiores de EF Performance, Sant Gabriel, UE Cornellà y en verano de 2023 se incorporó al Barça Atlètic. En la temporada 2024-2025 empezó a tener minutos en el primer equipo, siendo suplente de Balde, y parecía que su presencia en el primer equipo era solo por la situación económica del club y, futbolísticamente, por no ser un lateral ofensivo en exceso, pero cuando Hansi Flick le necesitaba, respondía con buen trabajo defensivo y con una actitud ejemplar.

Flick, junto a Gerard Martin / DANI BARBEITO
Sigue teniendo el rol de suplente, más que de titular, pero con más confianza del míster y más minutos. Seguramente con menos presencia en los partidos de Champions, pero en la Liga su presencia como titular ha aumentado, gracias a su polivalencia y, sobre todo, a sus datos de pases, recuperación defensiva, duelos ganados, recuperaciones y anticipaciones, que indican que cumple bien. Jugando últimamente de central, también demuestra solidez defensiva. Está acumulando experiencia de forma progresiva, mejorando considerablemente con el balón en las salidas desde atrás y con importante acierto en los pases en profundidad. Su precisión en pase es de 85-86% por partido, muy alta.
No es fácil enfrentarse a Julián Álvarez, Sorloth, Simeone, jugadores rápidos, potentes, con calidad importante, tácticamente incómodos de marcar en los duelos aéreos, en el 1x1, en carrera en profundidad y en contacto, y Gerard Martin ha conseguido salir como ganador en una gran mayoría de duelos con ellos y con coberturas acertadas a Balde. Sabe leer las intenciones de los atacantes y medir tiempos de actuación y el 'timing' defensivo. Esa es una virtud muy importante.
La motivación, responsabilidad y compromiso que muestra sea cual sea su papel es un regalo para cualquier entrenador
Contra el Alavés, el equipo sufrió en las transiciones defensivas, por la movilidad de Lucas Boyé, Toni Martínez, Carlos Vicente y Gerard. Pero gracias a la interpretación de Gerard Martín en las coberturas, su lectura defensiva en los cruces y la línea de fuera de juego, fue uno de los más destacados y cumplió con buena nota. Su entrada, sustituyendo a Balde contra el Chelsea en Champions, supuso un mejor control en la zona del lateral izquierdo, aumentando la solidez defensiva. Su virtud defensiva y la seguridad en la posesión de balón le da un plus al equipo en los momentos que requieren este tipo de actuaciones.
Polivalencia y regularidad asumiendo cualquier rol
Resumiendo, la mayor virtud de Gerard Martin es la polivalencia. Aunque su posición natural está en el lateral izquierdo, gracias a su altura y buena coordinación puede desempeñarse como central zurdo si el equipo lo necesita si ningún problema, como ha demostrado Flick y está demostrando él mismo cuando tiene esa responsabildiad. Como lateral izquierdo, es un perfil más defensivo; su aportación en ataque es más limitada, aunque está progresando en ese aspecto. Eso sí, con su capacidad de lectura del juego en transiciones, que es muy importante en el sistema de Hansi Flick, demuestra una notable capacidad para asumir cualquier rol. Es fácil concluir que, gracias a su regularidad en los partidos exigentes, ha logrado consolidadarse en el primer equipo y convertirse en un jugador imprescindible.
Por esta razón el club le ha renovado hasta 2028. Y es que, a lo que ya hemos dicho a nivel solo futbolístico, hay que añadir que su calidad llega acompañada de una notable personalidad, humildad, respeto, generosidad, solidaridad y una actitud ejemplar con la que demuestra priorizar los objetivos del equipo sobre los suyos propios. Es el camino para ser feliz en el Barça, triunfar con tus propias virtudes y ser reconocido. Me recuerda a Sergi Roberto, Keita, Paulinho, Larsson y, recientemente, Èric Garcia, que se ha ganado la titularidad. Es decir, a jugadores que han sido más suplentes que titulares, pero que con el rendimiento mostrado acaban siendo imprescindibles para el equipo. Y no, no hace falta ser titular indiscutible para ser imprescindible en un gran equipo como el Barça. Gerard Martin es la mejor prueba de ello.
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