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¿Se puede ganar a Laporta?

El presidente ha convocado elecciones el primer día que podía hacerlo

Joan Laporta busca la suerte en el Puente de Carlos en Praga

Joan Laporta busca la suerte en el Puente de Carlos en Praga / IVAN SAN ANTONIO

Esa es la gran pregunta que se hacen los precandidatos que optan a ser el próximo presidente del Barça. Si creyeran que la respuesta es negativa, se quedarían en casa, pero es obvio que quienes quieren la silla del hoy presidente, la que da acceso a gobernar el club más maravilloso y democrático del mundo, deberán hacer las cosas extremadamente bien para convencer al socio de que su opción es la mejor.

Joan Laporta y Deco, hablando con Rafa Yuste

Joan Laporta y Deco, hablando con Rafa Yuste / Valentí Enrich

Laporta juega sus cartas, busca la mejor fórmula para volver a ser reelegido, está en su derecho y es absolutamente legítimo. De ahí que, pese a que hubo rumores de alargar hasta junio, o solo una semana más tarde, el 22 de marzo, la fecha elegida es la primera posible según los estatutos, el 15 de marzo. Habrá que ver qué día juega el Barça ante el Sevilla (si es el sábado, las elecciones no coincidirán, algo que también se recomienda vía normativa estatutaria). El 10 de febrero, 33 días antes de la fecha (se ha hecho así de forma recurrente), se iniciará el proceso previa dimisión de la actual junta. La primera conclusión es que Laporta no quiere que los resultados interfieran en los comicios. El 15 de marzo, salvo hecatombe, estará todo por decidir a nivel de títulos.

El hoy presidente tiene varios marrones encima de la mesa, algunos conocidos, como la Grada d’animació, y otros con menos exposición pública que, durante el proceso electoral, saldrán a la luz. En lo referente a los socios expulsados del Spotify Camp Nou, ha habido un movimiento que puede resultar clave. Los representantes de los cuatro grupos que forman este espacio se reunieron con el club para reconducir la situación. Están en ello. Laporta (y quienes le rodean) es consciente de que ha atentado contra 3.000 socios directos que son muchos más contando familiares y amigos.

Víctor Font, Xavier Vilajoana, Marc Ciria y, quizás, Joan Camprubí son los oponentes. La idea de concurrir en una candidatura conjunta, de momento, no tiene quórum porque existen unas elecciones antes de las elecciones: superar los avales. Cada uno de ellos, para ser proclamado candidato, deberá presentar firmas por un número de socios no inferior al 50% de los compromisarios que forman la Asamblea. En las últimas elecciones fueron 2.257 los avales necesarios.

Es poco probable que haya unión entre precandidatos antes de la validación de las candidaturas. Otra cosa será después, cuando, calibrando la fuerza de cada uno (y sobre todo los apoyos a Laporta) deban decidir si separados suman o no les llega. Esa será una decisión trascendental que marcará las próximas elecciones. Esto arranca y será apasionante.