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Opinión

Albert Masnou

Albert Masnou

Director adjunto de SPORT

Flick y Valverde, vidas paralelas (hasta aquí)

Valverde en la previa del partido con Osasuna

Valverde en la previa del partido con Osasuna / EFE

La victoria del Madrid obliga al Barça a no dormirse en la Liga para conseguir pronto el trofeo. Hay que tener prisa por ganarlo para que no se complique. Será el segundo título del equipo azulgrana en el presente curso, un balance correcto, que se engrandece cuando uno mira los resultados del Real Madrid y se empequeñece cuando mira el papel en la Champions.

En realidad, los dos primeros años de Flick son parecidos a los de Ernesto Valverde: Tres títulos en su primera temporada (Liga, Copa y Supercopa), dos en la segunda (Liga y Supercopa) y eliminaciones europeas en cuartos y en semifinales. Un paralelismo curioso entre los dos entrenadores cuya única diferencia era de donde venía el equipo.

Valverde asumió un equipo hecho, con Luis Enrique habiendo ganado dos títulos, y Flick ha construido un equipo que venía de no ganar nada. La sensación es que el Barça actual transpira mayor optimismo porque viene de más abajo.

El tercer año, clave

Sin embargo, la realidad es la misma: Dominio a nivel doméstico y fracasos a nivel europeo.La Champions está lejos en ambos casos. En el Barça de Valverde porque cometió errores de bulto (Liverpool y Roma) y el Barça de Flick por estar poco maduro, poco hecho (Inter y Atlético). El tercer año será la clave. Valverde pinchó y se fue del club sin ganar ningún título mientras el técnico alemán espera reforzar al equipo para poder aspirar a la Champions. Será el gran reto de la próxima temporada.

El técnico alemán lanzó ayer un mensaje de futuro y de amor al Barça con la volutad de renovar su contrato, aspirar al máximo trofeo continental e inaugurar el Camp Nou en su totalidad. Se trata de una gran noticia porque Flick ha devuelto la pasión a las gradas, entusiasmadas por lo que ve sobre el terreno de juego. Es un equipo atrevido, valiente, ofensivo, pero también muy débil en defensa, vulnerable hasta el punto que ha encajado muchos más goles que Valverde en su etapa. Ahora hay que ganar la Liga para confirmar que se ha efectuado una temporada correcta. Yluego, pasar manos a la obra para que no pase lo mismo que en la tercera temporada de Valverde.