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Joan Mª Batlle

Joan Mª Batlle

Colaborador de SPORT

Flick, el entrenador ideal para Lamine Yamal

Lejos de los prejuicios formados con Weisweiler y Lattek, Hansi actúa con comprensión y concordia

Flick tutela la evolución de Lamine Yamal

Flick tutela la evolución de Lamine Yamal / Quique García / EFE

No ha habido muchos entrenadores alemanes en el fútbol español. De hecho, entre los cuatro más recordados, Weisweiler, Lattek, Heynckes y Schuster, dos lo fueron del Barça y no dejaron precisamente un gran recuerdo.

Hennes Weisweiler fue un técnico metódico con fama de duro que apenas tardó unos meses en enfrentarse a Johan Cruyff. En la jornada 28 todo saltó por los aires: "O él o yo", exigió Johan a la directiva de Montal, que naturalmente eligió al jugador. A Udo Lattek, años más tarde, le tocó torear a Schuster y Maradona... tampoco pudo. Así que cuando Flick fichó por el Barça, el resquemor era lógico. Uy, uy, uy...

Afortunadamente, Flick no tenía, ni tiene, nada que ver con sus dos compatriotas que le precedieron en el banquillo del Camp Nou. Es el menos alemán de los entrenadores alemanes que hemos conocido. Orden y disciplina, sí, pero diálogo y mano izquierda, también.

Especial importancia tenía que el carácter del entrenador no chocara con el de un niño de diecisiete años sometido a la presión de ser la figura no solo del equipo sino del fútbol mundial. Pronto quedó claro que Lamine Yamal y todos los barcelonistas podían estar tranquilos. Flick es de los que no apaga los incendios con gasolina, sino con tranquilidad y manejando los tonos y los tiempos.

El último ejemplo ha sido el enfado de Lamine en el Metropolitano. Ni caso, como si no hubiese ocurrido. Comprensión total: "Es normal, el chico tiene sus emociones". Justo lo que necesita Lamine, un entrenador que le ayude y le guíe. Su entrenador ideal.