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La extraña cláusula de Araujo

Cuando el Barça y sus agentes pactan esta rebaja de precio en el traspaso es que algo van buscando

Flick garantiza la continuidad de Araujo la temporada que viene

JAVI FERRANDIZ

Pocos jugadores han demostrado el nivel de implicación de Ronald Araujo con el Barça. Y no solo por sus derroches físicos dentro del terreno de juego sino porque durante muchos años aceptó cobrar menos que sus compañeros comprendiendo la situación económica del club y sacrificándose para seguir cumpliendo el sueño de jugar como blaugrana. Araujo está sumamente agradecido al Barça por todo lo que le ha dado y los que lo ficharon siempre tuvieron claro que tenía madera para convertirse en capitán del Barça como así ha sido. Pero todo también tiene un límite y el uruguayo dudó de seguir en el club blaugrana ante una oferta muy superior de la Juventus.              

Le debió parecer que en Italia sí que le valoraban, pero finalmente su implicación con el club le hizo dar marcha atrás y, a pesar de lo que pensaban sus agentes, apostó por firmar una renovación hasta el 2031 cobrando menos que en otras partes.

De esa renovación exprés pactada por el jugador con Deco en muy  pocas horas acabó surgiendo una cláusula sospechosa que todas las partes aceptaron y que invita a pensar se redactó para ir trabajando un traspaso a futuro. Porque cuando se rebaja de forma ostensiblemente el precio de un futbolista en pleno mercado de verano es una incitación total para que sucedan cosas.

Vaya, que el Barça le abre la puerta y sus agentes tienen un arma para intentar colocarle en el mercado. Son cláusulas que en Italia suelen ser habituales pero que en el fútbol español parecen extrañas.

Nadie sabe lo que va a suceder en estos próximos días, pero ruido habrá. Porque Araujo es uno de los centrales más cotizados del mercado y porque hay equipos grandes de Europa que están buscando reforzar la posición. La cláusula es perversa en un momento en el que el Barça necesita una gran venta y encima tiene ‘overbooking’ de centrales. Flick ya ha dado su opinión y no quiere que se vaya y todo indica que el jugador, una vez más, priorizará su amor al Barça a ganar más dinero fuera de la Liga. Sea lo que sea, en quince días se definirá el futuro del uruguayo.