Leo Messi fue expulsado ante el Athletic

La jueza es única, como Messi

OPINIÓN

Carme Barceló

@CarmeBarcelo

Siempre me ha llamado mucho la atención el cargo de juez único del Comité de Competición. Eso de reunirse con uno mismo ahora es incluso normal. Es lo que tienen estos tiempos de pandemia y encuentros on line laborales y fraternales. Recuerdo a Don Alfredo Flórez, que ostentó el cargo hace unos años y demostró su madridismo reconocido en un ‘affaire’ entre Pepe y Messi. Mourinho, entrenador del Real Madrid en aquellos tiempos, lejos de echarle agua al vino puso su grano de arena en el asunto. Llegó otro presidente en la FEF, Luis Rubiales, quien decidió que la jueza del estamento fuera Doña Carmen Pérez, primera mujer en ocupar dicho puesto. En su intimidad, con el acta arbitral y otros datos en las manos, decidió que la acción de Messi sobre Villalibre era merecedora de dos partidos de sanción.

Los altavoces mediáticos de la capital, que ya llevaban preparando el terreno para que al argentino le cayeran diez como mínimo, no tardaron en inundar las redes con mensajes y un objetivo tan único como la jueza: devolverle el manotazo a Leo con la mano abierta. Hurgar en las heridas. Abrir cicatrices. Ponerle, una vez más, a la opinión pública en contra. Desviar el foco de Zidane (que también tiene un pasado), de una Supercopa patética del Real Madrid y de asuntos complejos que viven allí de puertas adentro. Que Messi merecía la tarjeta roja, lo tengo claro. Que la acción se describa como ‘agresión’, no.

Al margen de que nadie salió herido de esa guerra, vistas todas las imágenes se aprecia un golpe al jugador del Athletic para sacarlo del plano y quitárselo de encima. Un hecho punible que comete uno de los jugadores menos sancionados de la historia del fútbol. Hasta el domingo, Lionel Messi Cuccittini no había sido expulsado jamás vistiendo la camiseta del Barça y lleva diecisiete años sudándola y jugándolo prácticamente todo. Un ejemplo de limpieza entre tanto juego sucio sufrido dentro y fuera del campo. En esto también es único.

LA CULPA FUE DEL CHA, CHA, CHÁ

O eres de los suyos o ‘has begut oli’ (has bebido aceite) que decimos por estos lares. A Zidane le cuesta reconocer su poca mano y nula intención de recuperar a ciertos jugadores en los que no confía. Uno de los casos más demoledores es el de Jovic. Lo pidió, se pagaron por él religiosamente 60 millones de euros y después no le gustó. Lejos de luchar por su propia apuesta, la devaluó. Preguntado ayer por el asunto, el técnico del Real Madrid respondió que “lo fácil es decir que la culpa la tengo yo”. Si le preguntan al serbio, a Reguilón o a Achraf dirán que fue del cha cha chá. Eso sí, sonríen y suman en sus equipos bastante más que antes. 

RAMOS SIGUE SIN RENOVAR (BIS)

Distraídos por otras cuestiones -ser apeados a la primera de cambio de la Supercopa de España, por ejemplo- los madridistas parecen haber aparcado el ‘tema Ramos’. Nada más lejos de la realidad. Ni ‘Filomena’ ha conseguido congelar el asunto y la parroquia merengue ya no sabe qué pensar. Todo apunta que el ‘tira y afloja’ finalizará en breve con más cesiones por parte del jugador que de Florentino. Pero el pulso continúa. Seguiremos informando.

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