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Opinión | Mi partido

J.Mª Casanovas

Colaborador de SPORT

Josep Maria Casanovas

No es un empate, es una gran victoria

MOURINHO MATÓ EL ESPECTÁCULO. Objetivo cumplido. El empate tiene sabor a doble victoria, ganaron la Liga y condenaron al Madrid a ser otra vez segundón. El Barça volvió a demostrar que es mejor aunque el buen juego brilló por su ausencia por culpa de un planteamiento ultradefensivo de Mourinho que mató el espectáculo. El portugués fue un cobarde más preocupado de no salir goleado que de ganar el partido. Los blancos no jugaron a nada y el Barça a verlas venir. El empate es suficiente para dejar el Madrid a ocho puntos a seis jornadas del final del campeonato. Los de Guardiola acariciaron la victoria hasta diez minutos del final pero la verdad es que este empate tiene el valor de un gran éxito ya que deja al máximo rival sin opciones. Mourinho le tiene tanto miedo al Barça que llevó a su equipo al fracaso. Además, hizo un flaco favor al fútbol cuando ordenó no cortar el césped, lo que fue una estafa para los espectadores.

UN MADRID DECEPCIONANTE. Mucho nos gustaría que la final de Copa de Valencia no se pareciera nada al partido de ayer, que fuera otra cosa. Del Madrid de Mou no esperamos mucho más, del Barça de Guardiola sí, que juegue a su aire, que imponga su estilo creador, que no se contagie de un adversario que consciente de su inferioridad volverá a intentar que no se juegue el fútbol para marcar la diferencia en un golpe de suerte a balón parado. Es increíble que Pepe terminara el encuentro sin ver una tarjeta, repasando el vídeo parece incomprensible que el jugador que hizo más faltas se fuera de rositas. Que Pepe fuera el mejor del Madrid lo dice todo. Cristiano solo apareció a balón parado y Di Maria estuvo ausente. El Madrid no juega a nada, parece un equipo inglés que se limita a lanzar balones en profundidad al ataque. Si no mejoran, pueden encadenar más fracasos.

AHORA, A POR LA COPA. El Barça superó el primer `round¿ con nota. No era un día para hacer maravillas ni para arriesgar. Tan solo se confiaron con el marcador en contra, jugando contra diez, este equipo no sabe jugar a defender. Esta es la lección que deben aprender de cara a los próximos partidos. Cuando atacan, cuando dominan el centro del campo, el Madrid es la viva imagen de la impotencia. Si en Valencia salen a por la Copa, seguro que la ganan. Esta debe ser la consigna, ayer el empate era bueno, el miércoles es necesario matar el partido con dos goles ya que el Madrid tiene un potencial ofensivo a balón parado que siempre te puede dar un susto. Si además pita un árbitro como Dios manda, mucho mejor. Anoche a Villa le robaron un penalti de juzgado de guardia y con las tarjetas el colegiado acribilló al Barça. En definitiva, esto pinta bien, el Barça es mejor, el Madrid lo sabe y lo sufre.