Opinión
Que no os embauquen

Arbeloa, en rueda de prensa / Real Madrid TV
Cuarenta y ocho horas duró la crisis en formato de extrema gravedad. Desde el lunes, con la derrota del Barça en Anoeta como excelente compañera de viaje el club, los entornos y algunos altavoces iniciaron la recuperación de un enfermo que estaba en la UCI tras perder dos títulos en tres días. Verse a un punto del equipo azulgrana motivó a la cúpula blanca, que ya hace números imaginando el milagro. Para eso se las pintan solos, hay que reconocerlo.
En la calle, la alegría iba por barrios porque más de los que imagina Florentino Pérez cuentan con un cierto ‘seny’ futbolístico y económico. Y es que si usted, lector, coloca en un plano paralelo a un equipo y a otro, se desintegra la mitad del papel. Porque de los jugadores poco te puedes fiar. El presidente sigue siendo secretario técnico y director deportivo y anclado en un modus operandi. Eso sí, la llegada del mítico Pintus parece ser que le va a dar la vuelta a todo. Solo hay que escuchar al actual míster del Real Madrid que ya se encargó de repetir el mensaje que le hicieron aprender nada más llegar y, de paso, darle un meneo a su ¿amigo? despedido.
Así se ha empezado a escribir la historia de un hombre de club que ya ha dejado varias perlas tanto en lo dicho como en lo fotografiado. Al alma me llegó verle rodeado de Copas de Europa cuando no llevaba ni cuatro días en la casa blanca. Ayer pasó de largo, no fuera a ser. Por no hablar de sus piropos a Vinicius en la primera rueda de prensa y en imágenes oportunamente grabadas en un entrenamiento junto al brasileño. El chico le abrazó tras su gol. A él sí que le quiere.
Pero la realidad es otra. En el interior, en los aledaños y en las periferias del Santiago Bernabeu la gente no lo tiene tan claro. Las victorias ayudan a bajar los decibelios pero de forma puntual. La lograda ante el Mónaco lo consiguió aunque no evitó los pitos al inicio. El sábado, el reloj de Arbeloa marcó claramente el ruido del estadio y éste señaló que el nivel de sonido superaba los 90dc, el porcentaje más alto dedicado a Vinicius. Tal cifra responde al acumulado de días, semanas y meses.
Como diría Cruyff, “un palomo no hace verano” y ello se puede trasladar a un buen partido ante el Barça -que él mismo se encargó de ‘matar’ tras la sustitución y su show posterior-, otro ante el Olympiakos e incluso pueden sumar el de ayer ante el noveno clasificado de la liga francesa. Vinicius, lo escribí hace un año, es un problema para el Real Madrid dentro, alrededor y fuera del campo. Y es por eso que el primer y prioritario encargo que ha recibido Arbeloa de Florentino Pérez es tenerlo contento para que acepte la renovación y no se vaya del club sin dejar un euro en la caja
Ya saben la querencia que tiene el ser superior por el tema económico y las cuentas no están tan saneadas como intentan amagar. Sólo con los conciertos que ya no se celebrarán y que llenarán la caja del Metropolitano ya está perdiendo una millonada. Por no hablar de la posibilidad que contempla de la creación de una sociedad filial propiedad de los socios en la que permitiría la entrada de uno o varios inversores. Otro motivo por el que pitan en el Bernabeu. Razones que van más allá de los resultados. Que no os embauquen. Laporta dixit.
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