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Los egos que gestionó Flick y condenan a Xabi

El entrenador del Barça puso firmes a sus jugadores en la tercera jornada, el del Madrid no se atreve

La gestión de Xabi con Vinicius, nada que ver con la de Flick y los cracks del Barça

La gestión de Xabi con Vinicius, nada que ver con la de Flick y los cracks del Barça / ADAM VAUGHAN / EFE

Por mucho que Xabi Alonso haya salvado el match ball del Alavés, su situación sigue siendo muy inestable. El Madrid no da señales de mejora y el entrenador puede caer en cualquier momento, Copa, Sevilla, Betis, Supercopa… Y es que el gran problema persiste. Al equipo le falta fútbol y no le sobra actitud. Los jugadores no entienden a su entrenador o, si le entienden, no le hacen caso. Ni controlan los partidos ni crean peligro más allá de los balones largos. El divorcio con la idea de Xabi sigue siendo evidente.

Aquí la cuestión es que Alonso no logra imponerse a los egos de las figuras. Los ha valorado tarde y mal. Si lo comparamos con Hansi Flick en el Barça, la gestión es totalmente opuesta. El entrenador azulgrana lo denunció públicamente a las primeras de cambio. Fue en la tercera jornada de Liga, todavía en el mes de agosto, tras el primer empate en la Liga en Vallecas. Entonces dijo bien claro y alto que "los egos matan el éxito" y provocó la reacción de sus jugadores.

Pudo salir bien o mal, pero salió perfecto porque el vestuario del Barça no está maleado como el del Madrid, el espíritu de cantera tiene mucho peso y si alguno va de crecidito, se va a encontrar muy solo. Todo lo contrario que en el Madrid, donde los gallitos sin compromiso de cuna son mayoría.

Aun así, Flick ha tenido que actuar, le ha dejado claro a Ter Stegen que es reserva y De Jong y Lewandowski han perdido la titularidad. Alonso, en cambio, no se ha atrevido con Vinicius, Valverde o Bellingham. Los egos de los galácticos le están condenando.