Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | Tuercebotas

El Dolphins-Commanders en el Bernabéu adultera la NFL

Quienes abominaron de la idea de un Villarreal-Barça en Miami aplauden la disputa de un partido de fútbol americano en Madrid

Las animadoras de los Miami Dolphins, antes del partido.

Las animadoras de los Miami Dolphins, antes del partido. / Dave Shopland / AP

No recuerdo haber visto en ninguna portada digital ni impresa, tampoco en ningún reel ni tuit, el titular “El Dolphins-Commanders en el Bernabéu adultera la NFL”. Al contrario, es llamativo leer y escuchar los elogios al partido de la NFL disputado en Madrid por parte de quienes atacaron por tierra, mar y aire la idea de la Liga de Fútbol Profesional de jugar en Miami un Villarreal-Barça. Es muy entrañable ver actos de contorsionismo de gente adulta que sostiene que nada tiene que ver esta acertadísima idea de la NFL con la nefasta propuesta de Javier Tebas: que si, en realidad, la competición del fútbol americano se decide en los playoffs (vamos, que estos partidos de Liga son de relleno); que si la cultura deportiva, que si la tradición, que si el balón del fútbol americano es ovalado y el del fútbol europeo es esférico.

Esto no va de limpieza del deporte, sino de dinero e intereses. Del Villarreal-Barça en Miami se beneficiaban básicamente los dos clubes implicados y la imagen global de la Liga. Del Dolphins-Commanders, entre otros, se beneficia el dueño del Bernabéu, el Real Madrid, que no está interesado ni en los ingresos económicos de Villarreal y Barça ni en la imagen global de la Liga (¡ay, la Superliga!). Ahí radica la diferencia real entre los dos partidos: cui prodest.

Rivales del Barça

La idea de la adulteración de la Liga parte del prejuicio de que el Villarreal —el equipo supuestamente perjudicado deportivamente por jugar en campo neutral un partido que jugaría en casa— no aspira a ganar la Liga. Si fuera candidato a disputársela con el Barça, no le regalaría una ventaja competitiva. Por tanto, si perdiera los tres puntos en Miami por no poder disfrutar del factor campo, a quien perjudicaría es al Madrid, porque el Barça los gana.

Es el interés de parte de quienes creen que compiten por los mismos objetivos que el Barça lo que lleva a oponerse al partido en Miami por motivos deportivos. En la NFL, donde el Madrid no compite, no hay lamentos ni preocupaciones por la adulteración de la competición. De la misma forma, jugar la Supercopa en Arabia Saudí no adultera nada. Porque ahí ganan dinero todos. No importa que jugar la Supercopa en Arabia sí adultere el deporte: el espíritu del fútbol, la cercanía con la afición. Convierten un torneo de todos en un privilegio para ricos. De la misma forma que los precios del nuevo Camp Nou adulteran el fútbol como lo hemos conocido hasta ahora. Fútbol para turistas ricos, fuera del alcance de quienes solían formar el tejido social de los clubes: socios y aficionados.

Una confesión y una aclaración para haters (en el dudoso caso de que lleguen a este párrafo del artículo): estoy en contra del partido en Miami. Lo estoy porque creo en un fútbol local con proyección global, no en un espectáculo inalcanzable para los aficionados de Villarreal, Vigo, Mallorca o Barcelona. Estoy en contra de un Madrid-Barça en Miami sin necesidad de preguntarme cui prodest. Pero también estoy en contra de las fake news, las apelaciones espurias a grandes principios (en este caso deportivos) y los contorsionismos con balón ovalado.