Víctor Tomás el día que anunció su retirada

El dolor de la retirada

OPINIÓN

Alex Corretja

@AlexCorretja74

Han pasado catorce años desde mi retirada oficial y todavía, a día de hoy, me parece raro vestirme con unos vaqueros a primera hora de la mañana para salir de casa. De una manera o de otra sigo teniendo la sensación de que tengo que empezar la jornada haciendo ejercicio y preparándome para algo que soy consciente que no me va a reportar una satisfacción profesional, pero sí un gran bienestar físico y sobre todo mental. 

Todos sabemos que la vida activa de los deportistas de élite tiene un principio y un final relativamente prematuro, pero poca gente se plantea lo difícil que puede llegar a ser tu despedida del deporte que has amado. 

Yo siempre soñé con ser el mejor tenista que pudiera ser, pero en mi fuero interno quería ser el número uno del mundo, costara lo que costara. Como muchos de vosotros sabréis, llegué a ser el segundo jugador mundial, pero me quedé con la conciencia tranquila de que di todo lo que tenía dentro para intentar alcanzar mi sueño de infancia. 

Con lo que no soñaba, ni pensaba jamás, era con mi retirada. 

En mi caso llegó de una forma muy abrupta. Me encontraba un día entrenando en la pista de tenis para intentar recuperar mi estado de forma, (llevaba unas semanas parado después del nacimiento de mi segunda hija) cuando de repente sentí que no veía bien y que perdía fácilmente la distancia con la pelota. Al principio pensé que sería simplemente un poco de vista cansada, pero después de una buena revisión en el centro IMO de Barcelona, me confirmaron que sufría un derrame en la mácula y que me tenían que operar ya que en ese momento había perdido hasta el noventa por ciento de la visión de mi ojo izquierdo.

El post operatorio fue bastante engorroso, tuve que estar ocho días boca abajo para que la recuperación fuera la correcta. 

Afortunadamente todo salió bien y recuperé hasta el setenta por ciento de la visión más o menos, pero no era lo suficientemente bueno para seguir compitiendo al máximo nivel. Esperé unos meses para ver la evolución, pero finalmente tuve que retirarme de una forma poco deseada, alejado de las pistas y sin el calor del público que tanto me había dado. 

No soy el único deportista que ha acabado su carrera de una forma que no esperaba. Hace unas semanas coincidí con el gran Víctor Tomás, una auténtica leyenda del balonmano mundial, capitán y líder indiscutible del equipo de handball del Barça, y referente incontestable con la selección española.

Pues bien, el bueno de Victor, hace unos meses sorprendió a todos anunciando su retirada de forma inesperada… “El motivo de esta convocatoria es porque hace unos meses se me detectó un problema cardíaco que está agravando año tras año mi corazón, si continuo con este nivel de exigencia podría afectar mi salud y mi vida”.  A partir de ahí asumió que se retiraría, deseando que fuera dentro de la pista, pero el dichoso COVID-19 cambió todos los planes y ese día todavía no ha llegado. 

Crack, los que te admiramos y te hemos seguido, esperaremos lo que haga falta para hacerte el homenaje que te mereces, pero no sufras, tu legado perdurará de por vida, llegue o no ese día. Aunque recuerda, pasarán los años y te seguirás viendo extraño llevando a tus hijos al cole sin el famoso chándal que tantos años te ha acompañado. 

Hamilton sigue batiendo récords  

La Fórmula 1 es un deporte que siempre me ha parecido difícil de entender, por toda la gente implicada en cada equipo, por la dificultad que lleva el deporte en sí, la minuciosidad de la mecánica, la precisión en cada decisión a velocidades estratosféricas. Que alguien como Lewis Hamilton sea capaz de proclamarse campeón del mundo siete veces es sinónimo de que es un piloto fuera de serie. En este 2020 ya ha igualado a Schumacher y todavía es muy joven. Sus opciones de superarlo son muy altas.

Las semis del Masters ya están aquí 

Rafa Nadal vs Daniil Medvedev y Novak Djokovic vs Dominic Thiem lucharán por meterse en la final de la copa de maestros que se está disputando en Londres por último año. El balear tiene por delante uno de los pocos retos que le queda por conseguir a nivel profesional. Necesitará jugar dos partidazos si quiere tener opciones de vencer a jugadores muy peligrosos en esta superficie. 
No será fácil, pero si alguien es capaz de hacerlo, es sin duda el tenista mallorquín que ha llegado en un estado de forma impecable a este final de temporada. 

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