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Sin dirección ni concierto

El Barça frente al reto de la gestión

El resumen de la jornada: El Barcelona aprueba el nuevo acuerdo con Nike en asamblea extraordinaria

EFE

El Barça no está dentro de las diez compañías más grandes de Catalunya, pero su marca quizás es la más significativa y reconocida a nivel mundial. Laporta tardó veinticuatro horas en anunciar por todo lo alto que fichaba a Ferran Reverter como CEO del club tras las elecciones. Un alto ejecutivo que llegaba de MediaMarkt con un gran prestigio. Tan solo diez meses después, se anunció su dimisión por lo bajini. Desde entonces el club se gestiona sin un director general. ¿Alguien se imagina alguna de las cien primeras compañías catalanas sin esa figura? Sus accionistas, no. Pues el presidente del FCBarcelona, sí. Ni lo necesita, ni se lo imagina. ¿Quizás le sobraría incluso? ¿Pueden imaginarse el porqué? Yo sí. Un gestor, gestiona. Hablemos de gestión, a través de los grandes.

Peter Drucker, el más prestigioso profesor de gestión y estrategia, sentencia: “Gestión es hacer las cosas bien. Liderazgo es hacer lo correcto”. Laporta desconoce el significado de lo primero, respecto a lo segundo, permítanme que no opine. Cada uno tiene los límites éticos y morales en el ámbito personal y profesional donde los tiene, en función de lo que le han enseñado y ha aprendido de sus mentores durante su trayectoria profesional. ¿Qué es hacer lo correcto? ¿Lo correcto para quién? 

Tom Peters, otro grande, dice: “Promete menos. Entrega más”. Aquí viene a mi mente otra cuestión: ¿Cuántas veces se han prometido cosas que no se han cumplido? Vivimos más cerca de los comportamientos propios de los políticos que de empresarios. Se ganan las elecciones con promesas que después se convierten en milongas. En las empresas no existen las promesas, se atiende a resultados. Ficharemos a….Tendremos el estadio en… Donde se anunció una X, siempre acaba habiendo una Y.

Uno más, Michael Porter: “La empresa sin estrategia está dispuesta a intentar cualquier cosa”. Tenemos una estrategia para poder inscribir a Dani Olmo hasta que debemos recurrir a otra, porque era una idea, no una estrategia.

Acabaré con un catalán, Xavier Marcet, uno de nuestro más reconocidos y prestigiosos consultores empresariales, sentencia: “Si los líderes no delegan, no multiplican”. Laporta, que no delega absolutamente nada, debe dividir diariamente. Mateu Alemany, un director deportivo con una larga y dilatada experiencia, salió por la puerta trasera para que Deco, un amiguete, se quedara solito. Eduard Romeu, uno de los pocos directivos para analizar una corporación de la dimensión del Barça, se marchó sin hacer mucho ruido. Juli Guiu, tras la situación generada con el nuevo contrato de Nike, quizás debería plantearse porqué se queda. El fútbol es un negocio y se ha profesionalizado lo suficiente como para entender que el amateurismo no da la talla, pero ese no es el único problema, ni el más grave. Si la pelotita entra todo pasa a un segundo lugar, pero cuando no lo hace…