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El día que Alexis demostró que es un jugadorazo

OPINIÓN

DOS LECTURAS DISTINTAS. El clásico tiene dos lecturas bien distintas, según el color de la camiseta que se mira. Victoria importante, merecida y trabajada para el Barça que aumentó su liderato con un juego que fue de más a menos. Tres puntos de oro que tuvieron dos protagonistas destacados, Neymar y Alexis. Visto desde el otro lado, el resumen es muy diferente; derrota dura, polémica y protestada. El Madrid jugó una primera parte de pena pero reaccionó en la segunda y estuvo cerca del empate. Se quejan del árbitro, de los paradones de Valdés y del travesaño. Excusas de mal perdedor. El mérito del equipo de Martino es que sin hacer un gran partido, sin la necesidad de que Messi fuera decisivo, consiguió un triunfo valioso que debe dar confianza y tranquilidad al equipo. Jugaron con más cabeza que corazón, con una estrategia táctica sólida que bloqueó a los blancos de entrada.

LUCES Y SOMBRAS. El arranque fue emocionante. El espectacular mosaico de apoyo a Tito llegó al alma. El canto del himno del Barça por 98.000 devotos barcelonistas fue el presagio de que algo bueno tenía que pasar. Un Barça bien plantado en el campo evitó que el Madrid comenzara marcando como en los últimos clásicos. El gol de Neymar al cuarto de hora premió la clase y entusiasmo del brasileño que se merecía una recompensa de este tipo por su magnífica y sacrificada adaptación al equipo. El experimento de Ancelotti de colocar a Sergio Ramos por delante de la defensa fue un fracaso. La presencia de Bale en el once titular fue decepcionante, la constatación de que no vale cien millones ni por casualidad. Al Barça le bastaba con controlar el balón para desactivar el contraataque de Cristiano.

ALEXIS HIZO DE MESSI. El Barça jugó con fuego en la segunda parte cuando parecía conformarse con la victoria mínima ya que el Madrid cambió de cara sacando a Sergio Ramos y Bale para dar entrada a Benzema y Jesé. Cuando más apretaban los blancos, cuando más manifiesto era el cansancio barcelonista, a doce minutos del final llegó la jugada que vale todo el clásico. Alexis ya puede decir bien fuerte que es un jugadorazo después de haber marcado un golazo espléndido en jugada individual culminada con una vaselina que recordará toda la vida. El día que Messi confirmó que está lejos de alcanzar su mejor forma física, apareció el chileno cuando menos se le esperaba. Mientras en Madrid se llenarán la boca hablando de penaltis no señalados, aquí preferimos recrearnos en el golazo de Alexis y en la confirmación de Neymar. Seis puntos de ventaja no son para tirar cohetes, pero sí para estar satisfechos. 

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