Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Javier Giraldo

Javier Giraldo

Subdirector.

¿Quién puede desbancar a Joan Laporta?

Laporta, en la entrevista

Laporta, en la entrevista / FCB

Cuando a Winston Churchill le preguntaron qué opinaba de los franceses, soltó una de sus grandes frases. “No lo sé; no los conozco a todos”.

Sus palabras podrían rescatarse para empezar a calibrar cómo se moverá el electorado azulgrana de cara a las elecciones del 15 de marzo. No es fácil hacer predicciones porque es imposible conocer las intenciones de voto de todos y cada uno de los socios del Barça con derecho a voto.

De manera oficiosa, Joan Laporta -convertido ya en ex presidente, y por tanto, en precandidato- abrió ayer la campaña electoral. Es obvio que parte como favorito: el primer equipo de fútbol masculino funciona a la perfección, el femenino domina con autoridad en España y está entre los mejores de Europa, el club está en proceso de contar con un estadio de primer nivel mundial y las secciones también funcionan (con el asterisco del baloncesto y sus vaivenes).

Laporta, por lo tanto, arranca con todo a favor, pero no sería justo soslayar las dudas que ha generado su gestión, una gestión muy personalista y con algunos aspectos que merecen más transparencia.

¿Sabrán el resto de candidatos explotar esa veta? ¿Serán capaces Font, Ciria, Camprubí, Vilajoana y compañía de capitalizar a los descontentos? Pueden hacerlo, porque son socios con criterio y recorrido, pero da la sensación de que lo tendrán realmente complicado si hacen la guerra por su cuenta. Por ello, ahora que arranca la campaña electoral, la gran pregunta que sobrevuela el entorno azulgrana es, sobre todo, esta: ¿serán capaces los candidatos de la oposición de reunir sus fuerzas y consolidar una candidatura única? ¿Sería deseable para la pluralidad del club?

En ese escenario -que ahora parece complicado porque nadie quiere renunciar a su plan ni a su equipo de trabajo- se plantearía en la práctica un plebiscito: Laporta sí, Laporta no.

Siempre es bueno que el abanico de candidatos sea amplio y plural, pero Laporta es un precandidato tan potente que si el resto de aspirantes quieren plantarle cara de verdad, probablemente tengan que explorar desde ya mismo la posibilidad de unir esfuerzos.

Y por cierto: ahora que el Barça se dispone a entrar en campaña electoral, conviene recordar que por muy agrios que puedan ser los debates electorales, la salud democrática del club está por encima de todo.

Mientras otros clubes están a punto de cumplir 20 años sin urnas (las últimas elecciones a la presidencia del Real Madrid con varios candidatos y con la posibilidad de votar se celebraron en julio de 2006), el Barça puede presumir de que sus socios tienen voz y voto. Y ojalá que siga siendo así muchos años más.