Desagradecido

Desagradecido

Joan Vehils

¿Por qué, Víctor, por qué?. Entiendo perfectamente que Valdés quiera conocer nuevas culturas, otras ciudades e incluso acabar su carrera deportiva en otro equipo pero eso no quita que en la vida haya que ser agradecido y Víctor no lo ha sido. No lo ha sido porque el Barça se lo ha dado todo y lo devuelve con una decisión precipitada, fuera de tiempo y que puede perjudicar al equipo. No lo ha sido porque en una semana su presidente, su director deportivo y su entrenador han expresado, públicamente, sus deseos de que continuara. No lo ha sido porque no ha valorado las consecuencias y si lo ha hecho, aún peor porque encima no ha dado la cara. La afición del Barça no se merece un desprecio de estas dimensiones.

¿Qué hay detrás?. La única explicación de tan precipitado anuncio es que Víctor ya tenga firmado un contrato con otro club para la próxima temporada y a finales de la presente haga chantaje al Barça para que le dejen salir. De lo contrario, no hay explicación humana.

¿Qué consecuencias tendrá?. En lo único que no se puede dudar de Víctor Valdés es en su profesionalidad; sin embargo, la presión que vivirá a partir de ahora será difícil de soportar. A su vez, el Barça debe empezar a buscar un portero para la próxima temporada. A un futbolista que quiere irse hay que abrirle las puertas de par en par. Eso sí, que no se marche gratis...