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Opinión

Albert Masnou

Albert Masnou

Director adjunto de SPORT

El derbi calienta al Barça para el Metropolitano

El delantero del Barcelona lamine Yamal celebra tras el Barça el 2-0

El delantero del Barcelona lamine Yamal celebra tras el Barça el 2-0 / Toni Albir / EFE

Victoria holgada desprendiendo grandes sensaciones que invitan al optimismo para el partido contra el Atlético de Madrid, y una victoria que le catapulta al frente de la clasificación para alejarse del Real Madrid y acercarse al título de Liga. Quizás por la hora, quizás por la escasa resistencia que ofreció el Espanyol, quizás por los cambios efectuados por Flick con vistas a la Champions, el partido tuvo durante muchos minutos cierto aire descafeinado, sin la tensión propia de estos cara a cara entre azulgranas y pericos.

Además, el marcador se puso de cara muy pronto, pues a los diez minutos ya había caído el primer gol de Ferran y a los 25, el segundo. El partido estaba sentenciado ante un equipo que ha perdido el duende de la primera vuelta. Por todo ello, el derbi fue de guante blanco y el Barcelona apenas llegó a sufrir por su triunfo pese a que el Espanyol aumentó su presión a medida que avanzaba el partido. Sin embargo, el Barça puso las cosas en su sitio en el tramo final. Y la euforia se desbordó con los goles de Lamine y Rashford. Estos minutos finales deben ser una lección para le Metropolitano. En futbol todo puede cambiar en un plis plas. Y el Barça puede soñar en una remontada porque dos goles no son nada.

El triunfo, unido al regalo del viernes del Madrid, acerca al Barça a un nuevo título de Liga. Será el justo vencedor porque nadie ha demostrado su regularidad, su voluntad de llevarse el título, la brillantez de su juego, la conjunción de sus jugadores, la competitividad en los momentos comprometidos… El equipo de Flick ha aunado todos los argumentos para llevarse el título y la diferencia alcanzada hasta el momento, que ya es de nueve puntos, es una demostración de la realidad del Barça y la del resto. Hay un mundo. A partir de ahora queda una cuesta abajo hasta lograr el título que debería producirse en el clásico, un aliciente más para este final de temporada. 

La reaparición de De Jong y los minutos jugados por Balde y Gavi es una buena noticia como mala es la lesión de Gerard Martín. Sin embargo, aún sufre la ausencia de Raphinha y Bernal, dos jugadores que hubieran dado aún más esperanzas para dar la campanada este martes en Madrid. Es ahora la gran ilusión, la gran motivación de un equipo que no quiere quedarse solo con la Liga y la Supercopa de España.