Un club en decadencia

Un club en decadencia

Carles Sans
Messi y Griezmann celebran el segundo tanto ante el Athletic
Messi y Griezmann celebran el segundo tanto ante el Athletic | sport

Ustedes pensarán que este es un titular demasiado fatalista, duro, alarmante. Lo es. Pero es que va siendo hora de que el barcelonismo despierte y se dé cuenta del momento por el que pasa el club. Antes de ponerme a escribir he intentado sacudirme el desánimo por lo ocurrido el martes pasado y tratar de no ser demasiado agorero, pero es que la realidad me dice que este club ha entrado en un período de peligrosa decadencia. Los barcelonistas no estamos acostumbrados a reveses tan rotundos, y menos en Europa, donde las vergüenzas se hacen aún mayores. Pero, señores, es lo que hay.

RENOVARSE

Antes de empezar el encuentro, en unas imágenes ofrecidas por Barça TV, se veía calentar al equipo arbitral con un fondo de gradas descoloridas, de asientos viejunos y de cemento ennegrecido de un campo impropio de un club como el nuestro. Pensé: qué falta le hace al club un estadio que sea la admiración de muchos. Es un campo maravilloso por lo que para nosotros representa, pero es pobre y decadente. No está para enseñar. Luego, el equipo muestra una columna vertebral antigua, con jugadores que lo dan todo pero que ya no llegan. Si bien hay jóvenes que representan el futuro, estamos todavía lejos de conseguir un equipo competitivo que nos haga, otra vez, un club superior al resto. Pero lo peor se vislumbra cuando miramos la caja del dinero. No hay. Directamente. Hace poco alguien escribía un ‘tuit’ en el que decía que se compadecía del próximo presidente que salga de las urnas. Le esperan muchos problemas. Espero que los candidatos tengan la valentía de decir claramente, aunque eso no dé votos, que en el futuro más próximo poca cosa se podrá fichar. Los 1.173 millones de deuda pesan demasiado para elevar el vuelo y creer que la próxima temporada tendremos un equipazo que compita para todo. Ni hablar.

SEAMOS PACIENTES

En primer lugar con Koeman, un entrenador que esta solo, sin junta que le respalde, sin fichajes de ningún tipo y con una temporada en marcha que hay que competirla porque el Barça nunca ha de rendirse. 

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