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Las claves del Barça de Flick para compensar la baja de Lamine Yamal

La lesión de Lamine Yamal obliga a Hansi Flick a realizar algunos cambios para compensar su ausencia

Hansi Flick consuela a Lamine Yamal

Hansi Flick consuela a Lamine Yamal / EFE

Estamos en el último tramo de la temporada, a pocos partidos del final de la Liga, semifinales de Champions, UEFA League, Conference League y a las puertas del Mundial. Los jugadores están al límite físicamente, pero sobre todo mentalmente, y esto nos priva de ver buen fútbol, porque la presión de ganar la Liga, clasificarse para jugar las competiciones europeas la próxima temporada o mantenerse en Primera División genera incertidumbre y afecta a la tranquilidad de los futbolistas, ya que el margen de error, a estas alturas, puede salir muy caro.

Lamine Yamal, durante el Barça-Celta

Lamine Yamal, durante el Barça-Celta / EFE

Los entrenadores se juegan su puesto de trabajo, su prestigio y la confianza de la plantilla, y la toma de decisiones debe ser siempre por el bien del club. A los jugadores titulares o a los que son claves en el sistema del entrenador, en esta fase del campeonato se les exige y se les requiere más responsabilidad, y muchos juegan tocados, con molestias físicas y son más sacrificados. Por esta razón, a estas alturas aparecen la mayoría de las lesiones y, en varias ocasiones, graves o de larga recuperación. En el Barça, en este caso, recientemente hemos presenciado lesiones de Raphinha, De Jong, Bernal, Koundé y Lamine Yamal. Jugar con Lamine o sin él no es lo mismo, pero es evidente que cambia el escenario y, para compensar su ausencia, hay que utilizar otras armas para afrontar los partidos que quedan y ganar la Liga.

¿Cómo debe jugar el equipo?

El primer partido es contra el Getafe y, en la primera vuelta, el Barça ganó al Getafe 3-0 sin Lamine, que estaba lesionado, con dos goles de Ferran y uno de Olmo, con Raphinha con molestias y sustituido en el descanso, sin poder demostrar su fútbol. Estamos hablando de dos extremos muy importantes y claves en la fase ofensiva del equipo.

Lamine Yamal se retira lesionado del partido ante el Celta

Lamine Yamal se retira lesionado del partido ante el Celta / Enric Fontcuberta / EFE

La mayoría de las ocasiones, asistencias, desequilibrio y juego asociativo se generan por la derecha, con Lamine como protagonista, siendo el que más asiste, marca y provoca la máxima atención y el mayor enfoque defensivo del rival. Sin Lamine, sin su presencia, el contrario “respira” con más tranquilidad y tácticamente se centra más en líneas generales. Es decir, tiene más esperanza de sacar algo positivo contra el Barça y menos de sufrir las “diabluras” del crack barcelonista, que casi siempre acaban en asistencias claras o en goles marcados por él mismo.

Todos los rivales del Barça obligan a sus extremos, en fase defensiva, a ayudar a su lateral en el marcaje de Lamine, e incluso a los interiores a reducir al máximo los espacios alrededor de Yamal. Sin Lamine, el extremo contrario es menos sacrificado y tiene menos desgaste físico, lo que supone llegar más fresco y con más energía para atacar contra el Barça.

Pero cuando el Barça se queda sin su “crack”, se activa el botón de potenciar todavía más el juego colectivo, más equilibrio en ataque. Es decir, que cada uno debe dar más en construcción, en desequilibrio, en llegadas y en finalización para compensar la falta de Lamine. Es decir, repartir y reforzar el peligro con o sin balón, conscientes de que hay que jugar con más riesgo, atrevimiento, valentía y atacar por todos los lados, por el centro y con circulación rápida. Esto lo hemos visto en muchas ocasiones y se ha ganado, faltando Cubarsí, Balde, De Jong, Pedri, Raphinha, Lewandowski, Fermín, etc.

Roony Bardghji tuvo unos minutos en la recta final frente al Atlético de Madrid en la Champions League

Roony Bardghji tuvo unos minutos en la recta final frente al Atlético de Madrid en la Champions League / Valentí Enrich

Como el Barça juega en equipo, los títulos se ganan con un notable juego colectivo, muy buena coordinación de las líneas en las transiciones y una solidaridad destacable en fase defensiva. Es cierto que Lamine te da un plus muy importante, pero el sistema de Flick te permite afrontar partidos, como contra Getafe u Osasuna, con tranquilidad y confianza en que se pueden ganar, aunque falte algún jugador determinante. Contra el Real Madrid sí que echaremos de menos a Lamine Yamal.

El reparto de responsabilidades

Probablemente por la derecha jugará Roony Bardghji, que estará ayudado conscientemente, seguro, por sus compañeros para suplir con éxito, que no es fácil, al mejor jugador del mundo. Koundé debe ser más atrevido y participativo de lo habitual en las incorporaciones en ataque. Roony ha demostrado que puede desequilibrar, asistir y asociarse con criterio. Debe confiar en sí mismo y aprovechar la oportunidad, pero con mucho atrevimiento. Olmo, Fermín y Pedri, conscientes de la ausencia de Lamine, deben buscar más profundidad, juego versátil con más riesgos, juego asociativo directo y llegadas a zonas de finalización con suficiente valentía y agresividad para compensar lo que generaba Lamine.

Fermín, Gavi y Olmo se han formado en La Masia

Fermín, Gavi y Olmo se han formado en La Masia / Valentí Enrich

También hay que aumentar el peligro por la izquierda con las incorporaciones y el desequilibrio de Rashford, Cancelo o Balde, asumiendo más responsabilidad en la creación de ocasiones. Ferran y Lewandowski, con más participación, movilidad y anticipación de lo habitual para desordenar la línea defensiva del rival, crear espacios libres para la entrada de segunda línea de Olmo, Fermín, Pedri e incluso De Jong, ayudarán a ganar el partido.

Ferran Torres ante el Celta

Ferran Torres ante el Celta / Sport.es

Es evidente que el Barça tendrá dominio del partido, más posesión, más llegadas y más ocasiones, pero cuando te faltan jugadores importantes y claves para ganar tres puntos, la concentración, la entrega, la actitud, la ambición y el carácter ganador aumentan por parte de cada jugador y, sobre todo en el Barça, un equipo con mucha calidad, se puede compensar perfectamente contra equipos inferiores. Al no estar Lamine, el rival será más atrevido para atacar, sobre todo con las incorporaciones del lateral izquierdo, y en este caso, por ese lado, hay que estar más atento en las transiciones defensivas.

No estará Lamine, pero De Jong está para ser titular. Raphinha probablemente, si no está contra el Getafe, sí estará disponible y podrá jugar algunos minutos contra Osasuna. La aportación de ambos siempre suma y le da un plus al equipo. La presencia de nombres importantes en el terreno de juego siempre supone más respeto por parte del rival. La gestión de minutos dependerá del resultado del partido Betis-Real Madrid. Si no gana el Madrid, anticipar la vuelta de Raphinha es menos necesario.

Lewandowski, una pieza clave en el resurgir del Barça de los últimos años

Lewandowski celebra un gol ante el Newcastle United / Valentí Enrich

Está muy claro que los jugadores del Barça siempre se esfuerzan al máximo en los partidos, pero en el caso de la ausencia de un compañero determinante en la creación de ocasiones y en marcar goles, hay que hacer un esfuerzo físico especial, acompañado de máxima concentración, actitud muy solidaria, generosidad de todos en las transiciones y, sobre todo, valentía, agresividad y atrevimiento, bien coordinados en todas las zonas de ataque. El rival debe notar que está dominado y que tiene enfrente a un equipo con mucha ambición y personalidad, aunque le falte el mejor jugador.

Todo lo mencionado hace necesario ganar los próximos dos partidos contra Getafe y Osasuna, que son claves para ser campeón de Liga. Es momento de centrarse y dar un plus individualmente en todos los aspectos futbolísticos para no notar la ausencia de Lamine. Es el momento de mostrar al máximo el carácter ganador de cada uno. El Barça de Flick, en los momentos de mucha necesidad, siempre ha respondido con muy buena actitud, compañerismo y solidaridad. Es garantía de buen juego, creativo y competitivo, pero que depende de la efectividad, y pasará lo mismo en los próximos partidos.

Visca Barça.