Juan Carlos Unzué visitó a los jugadores de Osauna

Carta a Juan Carlos Unzué

OPINIÓN

Alfredo Martínez

@Alfremartinezz

Creo que nunca se lo he dicho, pero él lo debe intuir. Siento una admiración enorme por Juan Carlos Unzué. Un respeto y admiración desde hace ya muchos años y que se ha acrecentado en los últimos tiempos con el enorme ejemplo de vida que nos da día a día. Muchas veces nos arrepentimos de no decir las cosas en su momento y no quiero que me pase.

Conozco a Juan Carlos desde los tiempos en que ambos coincidimos en Sevilla, allá por 1990. Ya ha llovido. Más de 30 años. La casualidad quiso que volviéramos a coincidir tras su retirada profesional en el Barcelona. Por suerte para mi.

Reconozco que alguna vez tras colgar el teléfono después de hablar con él he llorado. Llorado de rabia. Rabia y coraje de que la vida le haya puesto tan a prueba a un tipo como él. Y eso que cuando hablas con él no titubea, no vacila, no duda para nada de cuál es su misión en estos momentos. Dar visibilidad a la enfermedad. Antes Carlos Matallanas, ex futbolista y periodista y Francisco Luzón, banquero que creó la Fundación que lleva su nombre, enarbolaron la bandera de la lucha diaria contra la ELA. Por desgracia ellos ya no están y el enorme embajador, el capitán del equipo que él mismo dijo que iba a formar a partir de su diagnóstico, no puede ser mejor, es Unzué .

Una enfermedad tremendamente cruel pone a prueba a los más valientes, a los más fuertes, a los más grandes, y ahí es donde se ve la categoría de una persona. La entereza y la fortaleza mental, la física es más difícil , para afrontar con serenidad todo lo que se te viene encima. A él y haciéndolo extensivo a su mujer María y a sus hijos Aitor y Jesús.

Juan Carlos nunca pierde la sonrisa, siempre hacia y hace agradable la convivencia a todos los que están junto a él. Es así, siempre lo fue. Locuaz, extrovertido y ahora ratificamos que grande, inmenso de carácter.

Tenemos que hablar de la ELA cada día, no solo cuando veamos a Juan Carlos y nos acordemos de lo cruel que es esa enfermedad. Las imágenes impactantes del mensaje motivador y de vida, sincero mensaje que transmitió a todo un vestuario como el de Osasuna volvieron a ponerle en el foco, pero Juan Carlos es así cada día, todos los días y todos los momentos. No para dentro de sus limitaciones físicas, cada día mayores como el reconoce.

Solo quiero que sea consciente de todo lo que nos está dando a los demás. Que sepa lo que nos está ayudando a todos empezando por mi. Su ejemplo no es baldío. Cada vez que tengamos una situación complicada pensemos en cómo la afronta, con que dignidad y grandeza Unzuë. No hace falta nada más.

Por si no te lo había dicho antes , por vergüenza , ridículamente vergüenza ,que sepas que te admiro y te quiero por como eres. Gracias por todo Juan Carlos. Que tengas mucha fuerza para seguir en tu cruzada. No estas solo.

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