El Barça sigue imperturbable su camino

OPINIÓN

El Armani acabó desquiciado y pidiendo a gritos el camino del vestuario. Enorme el desgaste defensivo de un Barça que, conforme avanzaba el partido, iba ahogando cada vez más a los italianos en sus intentos de anotar una canasta. Y no era una empresa sencilla. Los hombres de Messina llegaban al duelo en un óptimo estado de forma y clasificación. Pero ya desde el primer minuto, vimos a un Armani algo acomplejado y, sobre todo, muy fallón. Da la impresión de que los blaugranas han logrado transmitir a sus rivales un cierto miedo escénico aún antes de comenzar el duelo. No obstante, el Barça en el primer cuarto no supo aprovechar todas las facilidades que le dio el Milán. Tuvo que esperar a la eclosión de Mirotic y la sabiduría de Calathes para empezar a romper el partido. A partir de las primeras ventajas, los blaugranas actuaron como una apisonadora. Sin concesiones. Conscientes de que endosar un severo correctivo al segundo clasificado, en su propia casa, llevaba implícito un nítido mensaje de superioridad al resto de contendientes.

UN BLOQUE SOBERBIO

El Barça cuenta con un equipo equilibrado y de gran calidad. Puede que, ante el Armani, Jasikevicius manejara las rotaciones con mayor generosidad. Los minutos estuvieron repartidos, excepto para Mirotic y Calathes, y todos los jugadores respondieron. También Messina cuenta con una amplia plantilla. Y la supo dosificar. Pero mientras los blaugranas jugaron como un equipo, los italianos pecaron de individualismo y desacierto. Sin duda, la diferencia radica en la mayor calidad de los blaugranas. En situaciones difíciles, los de Saras responden jugando como un equipo. Por contra, los hombres del Armani se descentran y diluyen ante defensa como la blaugrana. La diferencia en asistencias, 9 a 19, lo explica todo. Todos los hombres de Saras tuvieron sus momentos estelares. O, como mínimo, no desentonaron nunca y se implicaron como el que más. El técnico del Barça está consiguiendo transmitir a los suyos la necesidad de jugar siempre a tope y, sobre todo, en beneficio del equipo.

MIROTIC APARECIÓ PARA ROMPER EL PARTIDO

No fue su mejor partido, le costó entrar, pero acabó decidiendo el duelo en unos minutos en los que se mostró imparable. Su enorme capacidad ofensiva destroza a cualquier defensa y es una garantía para sus compañeros.

EL ARMANI NO ESTUVO A LA ALTURA DE LO ESPERADO

Anotar sólo 56 puntos, con un 20 de 20 en tiros libres, lo dice todo. Por mucho que el Barça defendiera bien, lo cierto es que los de Messina dejaron mucho que desear en su juego ofensivo. El 2 de 15 en triples es un buen ejemplo de su enorme desacierto. 

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