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El Barça que la gente quiere ver (si consigue verlo)

Roony debutó y marcó

Roony debutó y marcó / Valentí Enrich

Por fin vuelve el Barça. Vuelve el balón. Vuelve la ilusión. Y, con ella, una idea que hacía tiempo que no se respiraba con tanta claridad: jugar bien al fútbol. Porque lo que se vio en Kobe no fue solo una victoria. Fue recordar que Flick dirige un equipo valiente, vertical, atrevido, con nombres nuevos que ya suenan a futuro.

Dro y Bardghji, dos de los debutantes, dejaron huella. Marcaron goles de oportunidad, atentos y con muy buena definición, el sello de este Barça de crecer y sorprender sigue vigente. Fútbol joven, alegre, de talento desacomplejado. Y todo esto, ante un Vissel Kobe muy físico, que exigió en cada duelo y no regaló nada. Hansi Flick no pudo empezar mejor: con ideas claras y una plantilla que respondió.

Rashford no le teme al balón y todo lo que dominó y dirigió Lamine en la primera mitad por la derecha, lo hizo el inglés en la segunda por la izquierda. Muy buena actitud pero pocos minutos. He dejado ganas de seguir verle crecer y mejorar en este Barça.

El problema es que no todo el mundo pudo verlo.

Lo que debía ser una fiesta digital se convirtió en un laberinto. El club, en su afán por reforzar su ecosistema propio, apostó por una emisión cerrada a través de la App Culers y su web. Y lo que pintaba a estreno pionero acabó en caos técnico y cabreo generalizado. Socios sin acceso, correos que no llegaban, instrucciones confusas… ¿El resultado? Muchos acabaron sin poder ver ni el saque inicial, ni la primera mitad del partido.

Y es ahí donde falla el plan. Porque este Barça —el que combina, ataca y enamora— es el Barça que la gente quiere ver. Literalmente. No se puede construir una comunidad global y al mismo tiempo ponerle puertas al campo. El experimento puede tener sentido estratégico, pero si alejas a la gente del partido, pierdes lo más valioso: la conexión con la afición.

Que esta pretemporada sirva también para aprender fuera del césped. Porque en el campo, al menos por hoy, el Barça volvió a jugar como el Barça. Ahora solo falta que todos podamos verlo.