El Barça ha fracasado con De Jong

El Barça ha fracasado con De Jong

Ivan San Antonio
Frenkie de Jong, durante su etapa en el Ajax
Frenkie de Jong, durante su etapa en el Ajax | AFP

El Barça tiene la extraña manía de fichar a futbolistas que pueden adaptarse al juego del Barça. Lo ideal sería fichar a futbolistas que jueguen, exactamente, al juego que juega el Barça, pero de esos jugadores hay pocos y la gran mayoría están en la cantera, que está, precisamente, para aportar jugadores que llevan toda la vida jugando a lo mismo.

Cuando Frenkie de Jong llegó al Camp Nou, lo hizo después de realizar una de las mayores exhibiciones futbolísticas de un jugador del Ajax en el Santiago Bernabéu, apeando de la Champions (sí, es posible) al Real Madrid. En el Ajax de Ten Hag ejercía con libertad total desde la posición de medio centro, iniciando todas las jugadas, rompiendo líneas y mostrando un poderío físico insultante. También técnico. Cuando llegó al Barça, procedente de un fútbol que debería ser muy similar, le obligaron a olvidarse de todo lo aprendido en Ámsterdam para jugar a otra cosa y en otra posición. O, lo que es lo mismo, el Barça se gastó 75 millones más otros 11 en variables por un futbolista cuyo fútbol había que reeducar.

Al parecer, venía del Ajax, club con, exactamente o incluso más, influencia de Johan Cruyff, pero todo lo que le había convertido en un futbolista enorme, cuya proyección no tenía techo, no servía para el Camp Nou porque aquí somos más papistas que el Papa. O más ‘cruyffistas’ que el propio Cruyff. “Frenkie, aquí tienes que aprender lo que es el cuadrado, el triángulo, el tercer hombre, el pase progresivo, el ataque en diversas alturas, los desmarcajes de ruptura y, sobre todo, que quien juega en tu posición es Sergio Busquets y de ahí no se mueve”. Frenkie se hizo un lío. ¿Y quién no?

La conclusión es que, tres años después de su llegada, el Barça necesita dinero y el mercado es inteligente. Saben (porque lo ven con la Holanda de Van Gaal y antes con la de Ronald Koeman) que De Jong es un futbolista de los grandes, distinto, capaz de liderar, pese a su cara de buen niño, a toda una ‘Oranje’. También habría sido capaz de liderar el nuevo proyecto que quiere iniciar Xavi, pero no van a dejar que lo haga, aunque eso querría el técnico. El entorno del barcelonismo es tan tóxico que se ha hartado de criticar el juego mostrado por el holandés durante gran parte de sus tres años sin llegar a plantearse que, quizás, la culpa de todo la tiene el Barça. Cuando tienes a un futbolista de la talla de De Jong, la responsabilidad de que no haya rendido como se esperaba es del propio Barça. De nadie más que del Barça porque el club fichó a una gacela para convertirlo en un manso gatito. ¡Qué pena!