Opinión | Tuercebotas
Flick, Cruyff, el 5-4 y el 1-0
El Barça no puede cambiar quién es; sí debe aspirar a alcanzar el nivel de esfuerzo, entrega, talento, coordinación y hambre de la temporada pasada

Hansi Flick, en el Spotify Camp Nou / Dani Barbeito
En fútbol, la seguridad en las propias convicciones, la coherencia en el trabajo y la fe en el talento se convierten en tozudez, incapacidad de ver la realidad e inmovilismo según dicta sentencia la de siempre: la pelotita. Después del esperpento defensivo del partido en Brujas, de los quince goles encajados en ocho partidos, de calcular la ratio de goles encajados por chut de Szczęsny y de suspirar por los vídeos de tackles de la temporada pasada de Íñigo Martínez, buena parte del mundo azulgrana escuchó a Hansi Flick reafirmarse en sus convicciones y arqueó las cejas, maldijo entre dientes y movió la cabeza con indignada resignación.
“Podemos hablar de cambiarlo todo, pero no soy un entrenador que haga ese tipo de cambios. Queremos jugar según nuestro ADN; no queremos defender en bloque bajo y ganar 1-0 en transición”, dijo Flick, en un discurso que recordaba esa cita tan manida de Johan Cruyff: “Prefiero ganar 5-4 que 1-0”. La temporada pasada, Flick ganó mucho más de lo que perdió, y cuando se impuso lo hizo más por 5-4 y similares que por 1-0, que fue el resultado favorito de la Liga de Xavi. Eso sí, el Barça de Flick perdió la Champions en semifinales por un 4-3, cuando en el tiempo de descuento ganaba 3-2.
El trauma de Milán
Ese resultado, ese gol de Acerbi en el 93 y el de Frattesi en la prórroga, dejaron un trauma mayor en el barcelonismo del que entonces pareció. Porque cimentaron la idea de que el estilo Flick es kamikaze, de que el equipo no es lo bastante maduro como para saber cuándo aplicarlo a rajatabla y cuándo adaptarse a la coyuntura del partido, y de que los rivales le han cogido la matrícula. Este inicio de temporada, en el que el Barça pierde en la comparación consigo mismo, ha reflotado los miedos que dejó la derrota en Milán.
“Si no puedo jugar como quiero, entonces el presidente tendrá que decidir. Pero no hay ninguna posibilidad de que yo cambie. Por supuesto, me tengo que adaptar, pero eso no significa que cambie aquello en lo que creo. Tenemos que jugar esta clase de juego”, dijo Pep Guardiola al inicio de su etapa en el Manchester City, cuando los resultados no eran tan buenos como después acabaron siendo. En las declaraciones, conversaciones y redes es muy sencillo ser guardiolista y cruyffista. Pero hoy, las filas de los flickistas disminuyen, justo cuando Flick es más radicalmente cruyffista y guardiolista que nunca.
El Sevilla y el Clásico
El partido ante el Brujas fue un horror. Como antes el del Sevilla, y el Clásico, y otros que se han ganado. El problema del Barça no es la línea adelantada; ojalá solo fuera eso. Su problema es que, en todos los aspectos del juego, en todas las líneas y en casi todos los jugadores (con la excepción de la portería hasta que se lesionó Joan García, Pedri y poco más), el Barça 25-26 pierde por goleada ante el Barça 24-25. Inteligente, Frenkie de Jong pidió que no se comparara al equipo con el del año pasado.
No se trata de cambiar. Se trata de alcanzar el nivel de esfuerzo, entrega, talento, coordinación y hambre del año pasado. Se trata de mejorar. Y en ese ámbito de mejora hay espacio para buscar alternativas a movimientos tácticos a los que los rivales han encontrado antídotos. Cuántos amnésicos, que hace unos meses querían ponerle un piso a Flick y hoy ya suspiran por Luis Enrique…
- La versión del Madrid sobre el gesto antideportivo de Mbappé con el Barça
- Destitución de Xabi Alonso, en directo: última hora del despido del entrenador del Real Madrid, en vivo
- Oficial: El Real Madrid destituye a Xabi Alonso y nombra a Arbeloa como entrenador
- Xabi Alonso se ha cuadrado ante Florentino... Somos el hazmerreír
- Mercado de fichajes, hoy 13 de enero en directo: última hora de Barcelona, Real Madrid, PSG, Liverpool, City, United, Bayern, Juventus...
- Flick y el club, portazo por Bardghji
- Lo que no se vio del Barça - Madrid de Supercopa: no todos celebraron el gol de Raphinha, el enfado madridista y los movimientos en el palco VIP
- Dembélé rechaza la propuesta del PSG: quiere cobrar el doble
