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De Arbeloa a Flick pasando por Albacete

arbeloa rueda de prensa

arbeloa rueda de prensa / FERNANDO VILLAR

Que Albacete es madridista no se lo voy a descubrir ahora a nadie. Pero esa noche que sometió al Real Madrid y acabó con el ex blanco Vallejo llorando ante la gesta, casi me convencieron de una posible mutación. Flor de un día y de una eliminatoria para honor y gloria del trotamundos Jefté y retrato histórico de los de Arbeloa. 

La cosa cambió con el aterrizaje del Barça en el Carlos Belmonte. Insultos desde la grada, billetes con la cara de Negreira al viento, cánticos ‘vintage’ como el de “¡polaco el que no bote!” y, sobre todo, un apoyo inconmesurable hacia los suyos que los ha hecho llegar hasta aquí. No salió la cosa como querían pero a punto estuvieron de forzar una prórroga sino llega a salvar Gerard Martín un gol cantado bajo los palos. Los de Flick hicieron lo que toca en estos casos, léase los deberes firmados por un equipo de Primera, a diferencia de un Real Madrid que sigue sumando pitos y decepciones. Y rabia, por supuesto, porque esperaba que el Albacete, casi siempre amigo, lograra apear al eterno rival de la Copa del Rey. Eso ha quedado para ellos, igual que perder una Supercopa y tener que jugar dos partidos más de Chamions League. Así es la cosa.

Pasó el FC Barcelona a la siguiente fase con la confirmación, si ello fuera necesario, del excelente momento de Lamine Yamal. Hay que quitarse el sombrero ante este prodigio que, superada su pubalgia, vuelve a ser el que era. O mejor, si cabe. Todo el juego pasó prácticamente por él. Una bendición a la que se sumó todo el equipo que, aún cuando erró varias ocasiones de gol como en otras ocasiones en los últimos partidos, salió con la misma voluntad y actitud que si se midiera a un equipazo. Faltó efectividad y a Flick se lo llevan los demonios partido sí, partido también. Mejorar este aspecto es el único ‘pero’ que le podemos poner ayer a este Barça.

La previa del encuentro copero la alegró Joan Laporta con sus alegatos antimadridistas y con más razón que un santo. Si Florentino Pérez lleva toda la temporada arremetiendo contra el club azulgrana a pesar de la lamentable propuesta deportiva -calladito estaría más mono-, el presidente culer se llena de razones para responder. Y lo hace sacando pecho porque puede. Porque sus primeros equipos de fútbol, masculino y femenino, le hinchan y le dan valor a sus alegatos. No está el Ser Superior para llamar a según que puertas y una, la de la justicia, se la han cerrado en las narices al no aceptar su petición a recibir información económica sobre el Barça. 

Escribo a vuelapluma este artículo con la gran alegría, yo confieso, de ese gol marcado por Ronald Araujo. Su vuelta al terreno de juego ha sido celebrada por afición, compañeros y un entrenador al que fue a buscar a la banda para abrazarlo y reconocerle lo que otros jugadores de la plantilla también le valoran. “Es como un padre y todos le tenemos un cariño tremendo”, aseguró el capitán. Un técnico que no tiene necesidad de invocar al espíritu de nadie, de hacerse fotos con trofeos ni de besarse el escudo cada cinco minutos. Trabajo, trabajo y trabajo. Y así se va escribiendo la historia de esta temporada que pinta tan bien como la anterior.